En cambio, déjeme contarle. Cuando tenía unos ocho años, estaba fascinado por la idea de los husos horarios. Descubrí que en Guadalajara (la ciudad grande más cercana a donde yo vivía) era siempre una hora más tarde que en Culiacán, la ciudad de mis abuelos. Además, uno de mis hermanos mayores, cuyo pasatiempo preferido era hacer girar mis engranes, tuvo a bien informarme que el avión de Guadalajara a Culiacán hacía exactamente una hora. Entonces, si uno volaba de Guadalajara a Culiacán, saliendo, digamos, a la 1 de la tarde, llegaría a Culiacán ¡a la 1 de la tarde! ¿A dónde se había ido la hora perdida?

Pero... ¿y si nunca regresara de Culiacán a Guadalajara?
(Vea Los Cronocrímenes, estimado lector. Todavía en carteleras mexicanas, afortunadamente. Lamentablemente, retitulada "Rewind".)
Imagen tomada de fotos.org.
4 comentarios:
Esta semana la veo Joel y regreso con mi opinión.
Pues si nunca se regresa, la hora perdida se va... a la dimensión desconocida...
Turururururu...
Por cierto, muchos que vieron la película dicen que no entienden cual es el primer viaje en el tiempo. La verdad no entiendo la pregunta, sobre todo tratandose de una película de vu¡iajes en el tiempo, pero muchas personas llegan a la misma pregunta, ¿tiene sentido? Para mí no, ¿tú que dices?
Muy interesante reflexión respecto a las zonas horarias y el tiempo. Has visto los Cronocrímenes? De ser así qué te han parecido?
De lo mejor que he visto este 2009, Alex. Ya la comento esta semana.
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