lunes 2 de enero de 2012

2011: Cada vez menos cine nuevo

Pues para no perder la costumbre, aquí va mi lista de lo visto en 2011. Tan triste estuvo la cosa para mí en un año en que las listas de quienes sí vieron mucho rebosan de excelencias, que mejor publico la lista completa de lo que fui a ver al cine (o bien, en DVD estrenado después del paso por el cine), pa' que llore usted conmigo.
Empiezo por lo pior de lo pior, pa' los morbosos.
Feliz 2012, estimado lector.

1. The Green Hornet. * ¿Un Film de Michel Gondry? Que se lo crea su abuela. Aburrido, sin imágenes, historia ni personajes interesantes. Fotografiado y editado con las patas. El chino que hace de Kato da la impresión de no saber qué está diciendo ni qué le están diciendo en todo momento. Las escenas de Christoph Waltz parecen reducidas en tiempo a la hora de la edición final.
Las de Rogen, alargadas de más. Un fraude.

2. Los Ojos de Julia. * Un pésimo empleo de cliché tras cliché tras cliché en un absurdo intento de trama de suspenso. La única propuesta interesante es el no mostrar los rostros de los personajes que no puede ver la protagonista.

3. Black Swan. * Tanto relajo pa' que se muera una pinche loca.

4. Gnomeo and Juliet. * Toy Story con adornos de jardín en lugar de juguetes. No consigue, por lo mismo, identificación con los personajes, por lo que recurre a Romeo y Julieta como excusa para contar la historia. Buenas puntadas (el flamingo de plástico, sobre todo) y más o menos buen uso de
canciones conocidas de Elton John, pero aburren las extendidas escenas de acción.

5. Cars 2. * Pa' qué la ví. Normalmente le hago caso a los críticos pero esta vez pensé que se estaban ensañando con Pixar por no hacer una película al nivel de sus otras obras. No exageraban: es mala.

6. The Lion King 3D. * Pésima. Sin 3D, excelente, como se puede ver abajo.

7. Salvando al Soldado Pérez. * Beto Gómez parece irse por la fácil y entrega una película floja y dispareja, con unas cuantas buenas puntadas, una historia mal desarrollada, una producción muy pobre y un cameo extendido completamente inútil de Adal Ramones. Y en la reunión familiar final, la proverbial apología al delito, negando todo eso de lo que se pitorreó antes.

8. Love and other drugs. ** Convencional comedia romántica/melodrama/sátira de vendedores de medicinas. Se salva porque cada cinco minutos sale Anne Hathaway bichi y/o teniendo sexo apasionado.

9. Mars needs moms. ** Y esta película necesita un mejor guión (vertiginosa caída tras vertiginosa caída). Y Robert Zemeckis necesita dejar su juguete digital. Ya.

10. Río. ** El doblaje mexicano echó a perder una película que de otro modo hubiera sido una comedia animada indolora, con dos o tres buenas secuencias. Ya olvidé.

11. Limitless. ** Intrigante premisa desarrollada inicialmente de manera muy divertida: qué pasaría si de repente pudieras usar el 100% de tu cerebro. Lamentablemente la película se limita a meter al protagonista en una convencional historia de corretizas y suspenso. Lo bueno, Bradley Cooper por fin tiene una justificación para esa mueca de "sé algo que tú no..."

12. Pirates of the Caribbean.** Larga, lenta y enfadosa. Confundieron darle protagonismo a Jack Sparrow con hacer una historia con un solo chiste.

13. The Tower Heist. ** Me encontré riéndome más de la idea de la película que de la película misma.

14. Thor. **1/2 Escenas de acción confusas y aburridas, un diseño de producción poco imaginativo y en general una falta de sensación de grandeza. Por otro lado, las escenas en Nuevo México, con Natalie Portman, Kat Denkins y Stellan Skarsgard resultan muy divertidas y desde temprano se advierte que la historia de Loki es mucho más interesante que la de Thor. Voto por una película que se llame Loki.

15. The Adjustment Bureau. **1/2 Entretenida pero corta en el desarrollo de su potencial. O mejor dicho, me dejó deseando más.

16. In Time. **1/2 Intrigante y bien realizado concepto de todo mundo con 25 años. Pero... me dejó deseando más.

17. Kung Fu Panda 2. *** Más bonita de ver, más emotiva por la historia del padre del panda y un poco menos graciosa que la primera. Fuera del panda y la tigresa, los demás personajes dicen una o dos líneas en toda la película.

18. Nowhere Boy. *** Prehistoria de los Beatles, que vence la tentación de salpicar de referencias gratuitas al posterior trabajo de los cuatro de Liverpool. Simplemente es la historia de un joven con terribles episodios en su primera infancia y en su adolescencia, que sueña con ser como Elvis Presley. El que se llame John Lennon, para los fines de la película, resulta secundario. Y no.

19. The Rite. *** Entretenido drama de crecimiento personal, aderezado por el exorcista Anthony Hopkins y la breve aparición de Rutger Hauer. Y un burro de ojos rojos. Ya me volvió a dar miedo.

20. You will meet a tall dark stranger. *** Relaciones matrimoniales vistas a través del agudo pero ligero ojo de Allen. Todas las acciones tienen consecuencias, así que hay que aceptarlas. O disfrutarlas.

21. Whatever Works. *** Woody Allen no tiene reparos en hacer una comedia ligera sin pretensiones de grandeza. Larry David es justo el hombre para ello. Ecos de Poderosa Afrodita en el personaje de Evan Rachel Wood.

22. Midnight in Paris. *** ¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Antes nos quejábamos menos? ¿Woody Allen ha hecho mejores películas? ¿Nunca estaremos contentos?

23. La Red Social. *** Muy entretenido recuento de la creación del fenómeno de internet de la década pasada, con inspirados saltos temporales.

24. Sherlock Holmes: A Game of Shadows. *** Guy Ritchie repite la fórmula de la exitosa Sherlock Holmes, con la historia de amor entre esa pareja dispareja que son Holmes y Watson. Muy divertida de ver y Moriarti es una gran adición. Stephen Fry se roba sus escenas como el hermano sin vergüenza de Holmes.

25. The Muppets. ***1/2 Una carta de amor a Los Muppets, con Jason Segel aventándose de cabeza y de paso jalando a la perfecta Amy Adams en este homenaje a Jim Henson y a su devoción por los musicales.

26. The Adventures of Tintin. ***1/2 Sin saber nada de Tintin, excepto que existe, ahora entiendo la fascinación de Spielberg y Jackson por el personaje. La colaboración de ambos reivindica, además, el uso de captura de actuaciones en películas animadas. Jackson sabe su negocio, definitivamente.

27. Rango. ***1/2 Gran comedia de vaqueros con todas las de la ley, en el espíritu de Blazing Saddles, sin tanta irreverencia y vulgaridad. Una gran historia y una delicia visual.

28. Source Code. ***1/2 De lo mejor en lo que va de 2011. Suspenso a la Hitchcock en una trama de ciencia ficción, más heroísmo y sentido del deber a todo lo que da, más una carga emocional genuina.

29. True Grit. **** Excelente película de vaqueros con todas las de la ley, que deja de lado el revisionismo de los últimos tiempos y se va por la fórmula clásica. Aún mejor: escrita y dirigida por los hermanos Coen, que entregan una pieza totalmente de género pero con diálogos a la Coen... fieles a la novela.

30. The King's speech. **** Conmovedor drama de crecimiento personal y amistad de pareja dispareja, espléndidamente actuado por sus tres principales.

31. The Lion King. **** Qué diferencia, después de Cars 2, ver a la siguiente semana el reestreno en cines de El Rey León, una de las grandes películas de Disney, apenas estrenada en 1994 pero nunca vuelta a exhibir en la pantalla grande, hasta ahora. La presentación en ese falso y mal llamado "3D" (figuritas planas recortadas y puestas una frente a la otra, carentes de
todo volumen) es un robo al derecho a una nueva generación, de experimentar una película como fue concebida por el estudio originalmente y que es mucho mejor por su dibujo, sus colores, su animación, sin la distracción de esos efectos estereoscópicos.

32. Rise of the Planet of the Apes. **** Excelente película que da un giro a la serie, para bien, hacia el terror. César, el simio interpretado por Andy Serkis, se lleva la película. Los humanos pasan completamente a segundo plano.

33. Presunto Culpable. **** El tema, la justicia mexicana, es vergonzoso. La película, emocionante. La conclusión, aterradora. En este país no sabemos dónde estamos parados ni parece interesarnos mucho.

jueves 29 de diciembre de 2011

Las Aventuras de Tintin ***

(The Adventures of Tintin, EUA/Nueva Zelanda, 2011) Clasificación 'A' (EUA: PG)
****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Pinpón es un muñeco
Muy grande de cartón
Se lava su carita
Con agua y con jabón

Se desenreda el pelo
Con peine de marfil
Y aunque se de estirones
No llora ni hace así...

Tintin es un monito llevado del mundo del cómic al mundo del cine, para vivir una aventura tras otra, sin descanso y, aunque lo golpeen, le roben la casa, le maten a alguien en sus narices, hombre, aunque se de estirones de pelo, no llora ni hace así...

A estas alturas ya es bastante conocido cómo Steven Spielberg llegó a Tintin y viceversa: con el estreno de Los Cazadores del Arca Perdida, en 1981 y la presentación al mundo de Indiana Jones, algún crítico francés hizo la comparación con la tira cómica belga, famosa en toda Europa, del joven reportero trotamundos adicto a las aventuras. Spielberg compró los libros, luego los derechos para el cine y aquí está el resultado, treinta años después. La idea de Spielberg, de una manera simple: Tintin es una especie de Indiana Jones para niños.

Efectivamente, el recrear en la pantalla grande estas historias originalmente publicadas en periódicos europeos a lo largo del siglo XX, parece un proyecto natural para Spielberg. De la mano de Peter Jackson, el resultado visual deja con la boca abierta. Todo lo que Jackson ha aprendido y perfeccionado en cuanto a crear personajes dibujados por computadora y animados por captura de movimiento es puesto aquí de manera excepcional al servicio de la historia. Las secuencias de acción son Spielberg puro. Ahí no hay queja. El resto de la película, en cuanto a imágenes, deja también con la boca abierta. Pero la historia...

Desconozco la tira cómica de Tintin, así que no podría decir si el concepto de Spielberg ("Indiana Jones para niños") es correcto. Es cierto, Tintin va de aventura en aventura y lugar exótico en lugar exótico al modo de Indy, exhibiendo en cada paso una pasmosa habilidad para salir airoso de cuanto obstáculo se le pone enfrente. Puedo ver el parecido entre ambos personajes. Excepto que, por lo visto en Las Aventuras de Tintin, lo único que motiva a este muchachito rubio de copete parado es, precisamente, el gusto por la aventura.

Diga usted, rápidamente, qué motiva a Indiana Jones: el deseo de hacer el bien y el sentido de la justicia. Claro, en las películas vemos cómo se deja llevar por su amor a la Arqueología y a veces por recompensas monetarias, pero nunca ha tardado en relucir su verdadera motivación. He ahí la diferencia entre ambos personajes. No veo en Tintin un deseo superior a tener una buena corretiza. Y sin eso, no me veo esperando ansiosamente una secuela tras otra.

sábado 17 de diciembre de 2011

Los Increíbles ***1/2

Hace 7 años escribí lo siguiente sobre el estreno de Los Increíbles, dirigida por Brad Bird, quien acaba de estrenar la que aparentemente es la mejor entrega de la serie Misión Imposible.

(The Incredibles, EUA 2004) Clasificación ‘A’
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala


Nunca se me hubiera ocurrido, mientras veía cada una de las películas de Bond, James Bond, con toda su exagerada acción, sus melodramáticos enfrentamientos entre el héroe y el megalómano del día, sus exóticas y bellas mujeres en deslumbrantes y fantásticos escenarios, que en medio podría haber una historia rescatable y un mensaje valioso para el público. No me malinterprete, he disfrutado de las veinte películas de Bond como el que más, pero nunca he visto ni buscado en ellas más que lo que son: caricaturas de acción viva para adolescentes y adultos. Aparentemente a Brad Bird, guionista y director, sí se le ocurrió y el resultado es, en parte, Los Increíbles, la nueva película de Pixar.

Qué manera la de Pixar de hilar un éxito tras otro en películas animadas. Considere usted sus producciones para la casa Disney: el díptico Toy Story 1 y 2, donde se explora el valor de la amistad y los conflictos del crecimiento personal; Bichos, una especie de Los Siete Magníficos del mundo entomológico; Monsters, Inc. y su ingeniosa industrialización del Coco y anexas y Buscando a Nemo, el emotivo cuento que retrata la continua angustia de ser padre. La lista no tiene desperdicio y ahora, con Los Increíbles y a punto de dejar el consorcio Disney, Pixar se reafirma como el mejor estudio cinematográfico de animación y muy probablemente en general, con sólo buenas películas y ningún churro en su haber.

Brad Bird toma de dos fuentes más o menos conocidas para montar una historia de valores familiares y de defensa de la individualidad. La primera es la serie de Bond y la segunda es el mundo de los superhéroes, específicamente los Hombres X de Marvel Comics, con su premisa de que el sobresalir es algo indeseable y hasta condenable. Mr. Increíble es el más famoso superhéroe del país y su lucha contra el mal es legendaria y seguida con admiración por el ciudadano común. Junto a él, otros superhéroes combaten el crimen, colaborando con las autoridades. La Chica Elástica es una de ellas y tiene un lugar especial en el corazón de Mr. Increíble. Pero las envidias y los malos entendidos llevan al gobierno a prohibir la actividad de estos superdotados. Así, Mr. Increíble y la Chica Elástica se convierten en Bob y Helen Parr y ahora se dedican, él, a un trabajo de escritorio en una compañía de seguros y ella, a cuidar de su casa y los tres hijos de ambos, la adolescente Violet, el hiperactivo niño Dash y el bebé Jack. Los dos mayores también han desarrollado superpoderes pero sus padres, obedeciendo, deben remachar en sus hijos el esconder sus propias habilidades especiales y comportarse como la gente normal. Una vida muy difícil para Bob Parr: su necesidad de ser congruente con su verdadera identidad es mucha y el ser un hombre promedio es tan desalentador como la reflexión de que promedio es sinónimo de mediocre.

En este punto, Brad Bird hace que Mr. Increíble y la Chica Elástica vuelvan a las andadas, sirviéndose del elemento Bond, en que un villano trata de apoderarse del mundo y “alguien” debe detenerlo. El formato Bond se sigue al pie de la letra, incluyendo al entrañable Q, el maduro agente dedicado a diseñar los excéntricos artefactos para Bond en cada una de sus aventuras. En Los Increíbles, Q tiene la forma de Edna Moda, una modista enana y de mal carácter, que se las sabe de todas todas en lo que a trajes de superhéroes se refiere. La diferencia que Bird encuentra en esta fórmula es que el villano personifica, precisamente, esa mediocridad que les ha sido forzada a los miembros de la familia Increíble. Sus planes para apoderarse del mundo se basan únicamente en mantener el promedio para facilitarse el ser sobresaliente.

La película anterior de Bird, El Gigante de Hierro (EUA, 1999), también exploraba el tema. Lamentablemente nos es más fácil ser iguales, promedio, que sobresalir desarrollando nuestras capacidades. Ambas cintas, dirigidas a los niños pero con un mensaje necesario para los adultos de nuestra sociedad actual, serían excelentes regalos de Navidad para nuestra conciencia.
(Publicada originalmente el 26 de Diciembre de 2004, en La Voz de la Frontera.)

jueves 3 de noviembre de 2011

lunes 24 de octubre de 2011

Johnny English *

Ocho años después del estreno de la primera aventura fílmica de esta parodia televisiva del 007, inexplicablemente se estrena una secuela. No cabe duda, hay gente para todo. En aquel entonces me pagaron por verla, esa fue mi disculpa. Va mi reseña de aquella primera... cosa.

(Reino Unido 2003) Clasificación ‘A’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala


Inútil parodia de James Bond, con un desperdiciado Rowan Atkinson, mejor conocido por Mr. Bean, al frente como un inepto agente al Servicio Secreto de Su Majestad. Después de Austin Powers y las varias copias y parodias de Bond estrenadas el año pasado, Johnny English resulta poco original y mucho menos graciosa que sus predecesoras.

Con un prometedor prólogo que imita a los de la serie del 007, rematado aquí con un tranquilo chiste digno de Mr. Bean, Johnny English continúa haciendo sonreír al pasar al número musical a cargo de un artista internacional, en este caso Robbie Williams interpretando una canción modelada completamente en lo mejor de Bond. Desafortunadamente el gusto dura muy poco y en menos de diez minutos la comedia va cuesta abajo en su rodada y las ilusiones pasadas ya no las puede arrancar. Si a usted le tocó ver los cortos que anunciaban la película y se rió con los chistes que se incluían, le puedo decir que ya vio lo mejor de la cinta. Si no, tendrá que esperar escena tras escena de fallidos esfuerzos por hacer reír al respetable, a costa de predecibles situaciones, cansadas unas y ofensivas otras, como en la que Johnny English se escabulle adentro del castillo del villano usando un tubo de drenaje, para aparecer instantes después completamente cubierto en la porquería que un grupo de robustos hombres acaba de depositar en las letrinas justo frente a nuestros ojos. Si eso es comedia para usted, adelante.

Johnnhy English tiene sus puntos buenos. La bella cantante, si bien mala actriz, Natalie Imbruglia hace las veces de la chica Bond, digo English, y su presencia ilumina cada escena, aunque, pensándolo bien, junto al feo Atkinson eso no es una gran proeza. John Malkovich se gana la papa como el megalómano del día y la historia escrita por Neal Purvis y Robert Wade, quienes colaboraron exitosamente en las dos más recientes aventuras del verdadero 007, podría funcionar fácilmente en esa serie. El mismo Rowan Atkinson, que también tiene su pasado jamesbondesco al servir de patiño a Sean Connery en Nunca digas nunca jamás, logra algunos momentos genuinamente graciosos como Johnny English. Pero en una comedia, algunos momentos no hacen el todo. Y los cortos nos prometían todo.

domingo 9 de octubre de 2011

¡Asústame, subnormal! /II: A bug's... life?

Hace rato mi hijo entró corriendo a la casa, asustado. "¡Una cucaracha!", dijo apenas, sin aliento. Empecé a decir que no hay por qué temer a los bichos, cuando de pronto... ¡Déjà vu! Claro que ya lo había vivido antes, o mejor dicho, visto antes.

Hace tres años en un festival de cortometrajes, "Ya no puede caminar", de Luiso Berdejo (2001) me provocó escalofríos y risas. Gran combinación en una película "de sustos" (Ripstein dixit). Mi reseña, abajo del corto:

Ya no puede caminar por confidencial

(Republico mis impresiones originales, hace tres años.)
¿Cómo se le pierde el miedo a los bichos? Enfrentándolos, por supuesto. Cuando Pacheco, un mocoso miedoso aprende a enfrentar sus miedos, el cielo (o mejor dicho, el suelo) no es el límite. Pobre de la niña que se le atraviese. Justo cuando el previsible desenlace llega, una perfecta entrega final por parte del pequeño Junio Valverde, quien intepreta a Pacheco, logra un fenomenal punch line.

viernes 30 de septiembre de 2011

¡Asústame, subnormal! /I:¿Un tamalito?

Bueno, ya lo dijo Arturo Ripstein: es subnormal gustar de películas de sustos (aquí el mitote).

Yo ya sospechaba que a mi normalidad le faltaba un prefijo, y ahora que Don Arturo me ha abierto los ojos, anuncio que, para festejarlo, me daré vuelo este mes de octubre con puras de sustos, que reseñaré aquí mero.

La primera entrega es cortesía de Sergio Tello, de quien hemos disfrutado en el pasado su blog y ahora nos entrega su segunda película de sustos (más adelante comentaré la primera), el cortometraje T is for Tamales. Sergio y su codirector, Lex Ortega, presentan su historia (escrita por el propio Sergio, basado en un caso real -del ALARMA!, nada menos) de manera directa, sin rodeos y con tal gusto por la cocina, que me hacen pensar que la siguiente, a falta de tamales, bien podría titularse: M es para Moronga.

Si les gusta la película, no se olviden de votar en la misma página, ya que Sergio y Lex buscan ser elegidos como el director número 26 de la muestra The ABCs of Death, de Drafthouse Films. Un corto para cada letra del alfabeto; todas asignadas a directores como Nacho Vigalondo (¿ya vieron Los Cronocrímenes?), la T quedó abierta a concurso y a votación por el público.

Así que a darse gusto con los sustos. A menos que usted sea Ripstein, claro.

T IS FOR TAMALES from LSD AUDIO on Vimeo.