martes 17 de noviembre de 2009

10 Principales razones por las que sobrevivirás al fin del mundo.

10. Eres chofer de limosinas pero en tus ratos libres eres un escritor reconocido en la comunidad científica.
9. Tu ex esposa es Amanda Peet pero en sus ratos libres todavía te hace ojitos.
8. Eres el único ser humano en el mundo que oye en la radio al loco mariguano que predice el fin del mundo correctamente.
7. El nuevo marido de tu ex es médico cirujano pero en sus ratos libres puede pilotear desde avionetas hasta cargueros rusos.
6. Eres el único ser humano en Los Angeles al que se le ocurre rentar una avioneta para escapar del terremoto en California.
5. Y el único al que se le ocurre robarse el carguero ruso repleto de turbosina para escapar de Las Vegas.
4. Siempre que te pierdes en los Himalayas, encuentras un obrero chino que habla Inglés, que es primo del Dalai Lama y que además construyó el único barco que aguantará el ramalazo del 2012.
3. Tu hija de ocho años tiene un problema sicológico que superar antes de que se acabe el mundo (OK, OK, se orina en la cama).
2. Cuando te caes por un precipicio, siempre reapareces por la orilla, primero una mano, luego la otra...
1. Tu hermana es Joan Cusack pero Roland Emmerich no te aceptó la cláusula de contratarla para la película también.
¡DING DING DING DING!!!!

lunes 2 de noviembre de 2009

Joel vs. Dos Monstruos

Entre Halloween y Día de Muertos, aquí mis reseñas de Toy Story 2 (en 3D) y Esto Es Todo, de Michael Jackson.

Michael Jackson Esto Es Todo ***

(This Is It, EUA 2009) Clasificación 'A'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Si a usted le gusta la música de Michael Jackson, Esto Es Todo le va a encantar. He aquí un documental que, ante todo, intenta presentar lo más parecido a un concierto de Michael Jackson cantando sus más grandes éxitos, si bien en un ambiente íntimo, ya que lo que vemos son los ensayos a puerta cerrada para los conciertos que este año Jackson daría en Londres. Aún así, podemos verlo interpretar completas poco más de veinte canciones, algunas casi completamente montadas para el concierto, con bailarines, músicos y coros en vivo, todos dirigidos por Kenny Ortega y el propio Jackson.

Ahora bien, si usted espera aprender algo nuevo sobre Michael Jackson, no es aquí donde lo va a encontrar. Kenny Ortega presenta de manera muy eficiente las veintitantas canciones, apenas con unos cuantos comentarios marginales por parte de sus colaboradores, ensamblando las imágenes tomadas con "algunas cámaras", como se advierte al principio, con una banda sonora muy bien producida. Como bono para los cinéfilos, se incluye una curiosa secuencia de efectos especiales que inserta a Jackson junto a imágenes de Rita Hayworth y Humphrey Bogart, aunque dudo que la mayoría del público joven que apenas llenó una veintena de asientos el fin de semana pasado en un cine del rancho haya reconocido las referencias. Películas en blanco y negro, al fin y a cabo.

Decía, si usted es admirador, probablemente atesorará este último "concierto" del artista fallecido el verano pasado y se identificará con los bailarines, músicos y equipo técnico que de vez en cuando aparecen en pantalla disfrutando las actuaciones de quien era evidentemente un artista muy admirado.

Obviamente esta película no es el lugar para explorar las distintas controversias protagonizadas por el cantante. Probablemente Sony haría mucho más dinero produciendo un documental al respecto, pero al menos hasta el momento se tiene la ¿decencia? de simplemente mostrar al mundo este ensayo general.

En mi caso, la personalidad y algunos actos publicitados de Jackson me resultaron aberrantes y hasta detestables desde hace unos quince o viente años, pero no por eso he dejado de disfrutar varias de sus canciones, particularmente las que se incluyen en el disco Thriller. Creo que no estoy solo, ya que el punto medio de la película precisamente retoma estos éxitos, interpretados lo más fielmente posible como en las grabaciones originales, buscando apelar a toda esa fanaticada que se sabe los discos de memoria. Curiosamente el famoso paso "Moonwalk" que todo mundo ha recordado en los últimos meses, aquí brilla por su ausencia. Tal vez hasta Michael estaba harto de sus propios clichés.

Y curiosamente también, las salas de cine acá en el rancho están vacías de esos hipotéticos admiradores y fanáticos que supuestamente han llorado su muerte los últimos meses. ¿Esto es todo?

domingo 1 de noviembre de 2009

Toy Story 2 ****

(EUA, 1999) Clasificación 'AA'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Nota: Esta reseña es sobre la versión reestrenada en 3D. Mi opinión al respecto, al final.

Qué gran película. John Lasseter y compañía vuelven al cuento de los juguetes, básicamente expandiendo la idea del juguete perdido que dispara una misión de rescate por parte de los otros juguetes y en el proceso descubre su verdadero valor en el mundo.

Las grandes escenas en Toy Story 2 van encadenando la historia desde el inicio: la batalla de Buzz contra Zurg; la pesadilla de Woody con Andy; el encuentro de Woody con "su pasado"; la odisea de los juguetes encabezados por Buzz para recuperar a Woody y finalmente el emocionante rescate en el aeropuerto.

En medio de todo esto, Toy Story 2 no sólo abunda en los chistes y las situaciones presentadas en la primera película, sino que explora con éxito el humor a base de referencias a la cultura popular, algo no hecho hasta ese momento por Pixar, como esos guiños a Darth Vader y Luke Skywalker o esa persecusión del T-Rex vista en el espejo del automóvil; o bien el propio impacto que Toy Story tuvo en el mercado infantil, con nada menos que Barbie explicando (en perfecto Californiano) cómo en 1995 las jugueterías poco visionarias se quedaron sin muñecos de Buzz Lightyear ante la gran demanda.

Y nuevamente la película encuentra su corazón en lo que un juguete representa para su dueño. Y viceversa. En Toy Story, Woody concreta el rescate de Buzz haciéndole ver lo que significa ser un juguete con dueño y de hecho toda la aventura inicia cuando el propio Woody se siente celoso y amenazado con la llegada de nuevos juguetes al cuarto de Andy. En Toy Story 2, Woody contempla la posibilidad de la vida después de que Andy lo arrumbe y olvide. Así, no suena tan mal el mudarse a un museo para juguetes en Tokio, aunque ya nadie vuelva a jugar con él. Jessie la vaquerita, como una extensión de Woody, es el vivo ejemplo de qué pasa cuando un niño olvida sus juguetes al crecer.

Tres secuencias favoritas: la primera, precisamente el número musical que resume la historia de Jessie y Emily, la niña a la que alguna vez perteneció a fines de los 1950s. La segunda, el encuentro de Woody con "su" glorioso pasado como una marioneta de la televisión de la época pre-satelital. Y tercero, esa minipelícula donde un venerable anciano despliega un maravilloso cajón de herramientas para, con gran cuidado y todo detalle, restaurar amorosamente al roto y gastado Woody. Mención aparte el gran final, con el pingüino Wheezy cantando como un gran crooner, "Yo soy tu amigo fiel", mientras todos los juguetes bailan al compás de las Barbies en el mejor estilo de Ann Margret.

En su reestreno en 3D, aunque en esta ocasión me salté la versión original en Inglés, nuevamente he disfrutado el doblaje para México, con actores nacionales que, en mi opinión, hacen un perfecto Tom Hanks como Woody y un muy buen Tim Allen como Buzz. Además, gratamente descubro que la voz que me gustó tanto en el doblaje para Jessie (en el Inglés original, Joan Cusack) es Irán Castillo. La nota discordante vuelve a ser la voz cantante durante la secuencia de Jessie y su antigua dueña; una sentida canción bellamente interpretada por Sarah McLachlan en Inglés pero que en Español, Alessandra Rosaldo disminuye con vocales destruidas y sin poder sacudirse cierto timbre gutural que nunca me ha gustado en ella.

Ahora, sobre la versión en 3D. Respire hondo, estimado lector, porque estoy a punto de anunciar mi cambio de opinión respecto a esta tecnología que no me ha convencido y hasta me ha molestado a lo largo de este año. Toy Story 2 hace un excelente uso de la profundidad de campo desde la primera secuencia y a diferencia de Toy Story, debo decir que esta segunda parte se beneficia MUCHO del efecto. Me atrevo a decir que es la primera película de Pixar realmente pensada para ser proyectada con el efecto estereoscópico, por lo visto en casi cada escena. Pero... ahí siguen los molestos lentes para rostros infantiles, la imagen un poco más oscura y los paneos borrosos. Así que, en realidad, *casi* cambio de opinión. Casi. Pero siga mi consejo y siéntese en la primera fila. Se disfruta mucho más.

La calidad del video no es muy buena, pero se disfruta la bella interpretación de Sarah McLachlan.

domingo 18 de octubre de 2009

24 cuadros de terror **

(México, 2008) Clasificación 'B-15'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

"Ahorita vas a conocer a mi otro yo..." dice amenazante el asesino a la heroína de 24 Cuadros de Terror, antes de bajarse el cierre del pantalón y en efecto mostrarle su otro yo. Líneas como ésta, menos incómodas, mejor intencionadas y más efectivas en películas de Alfonso Zayas y El Caballo Rojas, hacen de 24 Cuadros de Terror una cinta de terror bastante dispareja.

Dirigida por el prolífico Christian González (veo en la IMDB que esta es su película 73, entre títulos como El Clon de Hitler y Sí Desearás la Mujer de Tu Narco, que no he visto pero cómo quisiera, la verdad), nos presenta una serie de sanguinarios asesinatos de mujeres, cometidos por un clon de Sandro de América enfundado en ropa setentera de segunda (Gerardo Murguía), quien ha tenido la decencia de filmar todos sus crímenes en Super 8, incluyendo su suicidio. Lo que me hace preguntarme: ¿quién detenía la cámara? Para que sus crímenes pasaran a la posteridad, Sandro el Asesino vecino de Jaimito el Cartero (juro que el set es igualito a La Vecindad del Chavo) tiene la decencia de reencarnar u ocupar el cuerpo de otro chavo (Rafael Amaya), que aparentemente se encarga de conseguir la ropa en Tepito y hacer las transferencias de Super 8 a digital, para que los pueda editar una chamacona (Raquel Bustos) que en otra vida se echa sus Victorias con el potrillo Alejandro Fernández y un cardiólogo borracho.

Aunque la meta del asesino reencarnado es hacer la mejor película de terror jamás filmada, la verdad es que, según la editora, el tipo no sabe mucho de cine y sus crímenes no tienen mucho sentido ni continuidad, por lo que, al modo de una Sherezada de la era digital, la chamaca se mantiene viva durante lo que en efecto parecen mil y una noches, sin que Sandro se la eche al plato (bueno, excepto por la escena descrita arriba), con el viejo cuento de que ella sí puede darle coherencia a la historia. Mientras tanto, Sherezada gorrea galletas Ritz con queso y jamón, unas botellas de Padre Kino y se prueba todos los saldos de ropa y zapatos de La Lagunilla de hace 40 años.

24 cuadros de terror entretiene bastante por lo que ya he apuntado pero también, siendo justo, por varios momentos que me resultaron genuinamente inquietantes; empezando por los asesinatos en Super 8 y algunas de las escenas de pesadillas de la heroína. Lamentablemente el humor ¿involuntario? y algunas actuaciones acartonadas (en particular el asesino reencarnado de Rafael Amaya y Ana Ciocchetti como el incomprensible personaje de ¿Las Mellizas?) rompen el trance de terror en que González nos quiere sumir (_______ espacio para que anote su propio albur).

domingo 11 de octubre de 2009

Toy Story ****

(EUA, 1995) Clasificación México: 'AA'. EUA: 'G'.
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Hay dos momentos en Toy Story que para mí son mágicos. El primero, a unos minutos del inicio, después de que vemos a los juguetes actuar un frustrado robo al banco, movidos por Andy, un niño que además hace las voces para todos sus muñecos. La secuencia de créditos, en que Andy juega con un muñeco vaquero, nos deja claro que este juguete es el favorito del niño. Andy corre y baila con él, le hace caballito, se desliza por el pasamanos de la escalera, salta sobre una silla giratoria y entoces... justo en ese momento la imagen que vemos cambia a una vista subjetiva de los pies del niño y las botas del juguete girando sobre esa silla. Excepto que el punto de vista no es el del niño, sino el del juguete. En ese momento la película cambia de dimensión y efectivamente nos mete en un Cuento de Juguetes. Mi corazón ríe ante la emoción de lo nuevo en la pantalla.

El segundo momento llega cuando Buzz Lightyear, el astronauta que no sabe que en realidad es un juguete, se da cuenta de su condición al verse en un anuncio de la televisión. Buzz literalmente se cae de la nube en que andaba y queda devastado, además de desarmado. Mi corazón se contrae.

En medio de estos dos momentos de magia cinematográfica pura y después (sobre todo después, con ese frenético y extendido final), el director John Lasseter nos cuenta una perfecta historia sobre la amistad y la lealtad. Nada original ni sofisticada pero sí repleta de risas y con un manejo visual completamente nuevo en el año en que se estrenó y que en 2009, catorce años depués en su regreso a las pantallas grandes sigue impresionando como el primer día.

Lo invito a leer dos reseñas de Toy Story, una de Ernesto Diezmartínez y la otra de Roger Ebert (en Inglés). Completamente de acuerdo con ambos.

Ahora, sobre el reestreno de Toy Story en cines, reimpresa (no reeditada ni con escenas adicionales) para ser vista con efectos tridimensionales. Fuera de la genial y excepcional idea de Disney (Pixar) de regresar uno, o más bien, dos de sus clásicos a la pantalla grande, debo decir que todo el asunto nuevamente sale sobrando y en el caso de espectadores pequeños, resulta hasta molesto. No sólo para Toy Story, sino para todo lo que se ha estrenado en 3D este año, el producto tiene tres fallas grandísimas.

1. Los lentes son muy grandes para niños menores de seis años y se deslizan fácilmente de la cara (esas naricitas nomás no los pueden sostener). Frustrante.
2. La imagen se oscurece. Punto.
3. Los movimientos de cámara (paneos), especialmente los rápidos, se vuelven borrosos. Qué caso tiene.

En su reestreno en México también se exhibe únicamente en versión tridimensional, lamentablemente. Mi recomendación si decide pagar el, en mi opinión, excesivo sobreprecio (prácticamente el doble de funciones regulares) es buscar la pantalla más grande de la ciudad y sentarse en la primera fila. Eso hice yo, las molestias fueron mínimas y el disfrute mayor.

Finalmente, otro momento que cosquillea en el corazón: la música de Randy Newman. Lo dejo, estimado lector, con esto que me encontré en YouTube:

domingo 4 de octubre de 2009

Tres Rollos Tres

Llegó el otoño, se acabó el calor acá en el rancho y hubo ya algo bueno qué ver en los cines locales.
Acá abajito se puede leer el resultado de mis tres visitas recientes:
Identidad Sustituta, La Esposa del Viajero en el Tiempo y Lluvia de Hamburguesas.
Gracias y salud.