jueves, 17 de julio de 2014

El Gran Maestro ***1/2

(The Grandmaster, HK/China 2013) Clasificación México ‘B’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Bruce Lee decía que el artista marcial no vive para algo, simplemente vive y lo mismo se podría decir de El Gran Maestro, el décimo filme del director hongkongés, Kar Wai Wong (o Wong Kar Wai, con el apellido primero, a la usanza china). El Gran Maestro es un hermoso amasijo de peleas entre artistas marciales, contrapunteadas con algunos comentarios filosóficos y unos cuantos pasajes amorosos, todo retratado en el marco histórico chino de la primera mitad del siglo XX. Al parecer, la intención es contar la historia de Ip Man, el famoso maestro del aún más famoso Bruce Lee, pero el resultado no es más que ese hermoso amasijo y no una historia épica bien contada, que sin embargo satisface de principio a fin, solamente por existir.

El director Wong inicia su relato con una impresionante pelea callejera entre un maduro caballero de sombrero de paja y un ejército de artistas marciales más jóvenes. No sabemos quiénes son ni por qué pelean, pero es evidente que cada uno busca medirse contra el hombre mayor. Los motivos, para nosotros, realmente no importan: el virtuosismo de este caballero es digno de admirarse a detalle y justamente es lo que nos ofrecen Wong, su cinefotógrafo francés Philippe Le Sourd y su editor de cabecera, el hongkongés William Chang. Cada movimiento de manos y brazos, cada paso, cada giro de cuerpo y cabeza del hombre del sombrero, son mostrados a distintas velocidades, en distintos ángulos y en distintos niveles de acercamiento a la acción y a los personajes, metiéndonos de lleno en la pelea. Cuando queda un solo hombre de pie, el caballero del sombrero, un observador lo identifica para nosotros: Ip Man, el Gran Maestro del sur.

Así es toda la película, básicamente. Aunque el director Wong inserta como débil hilo conductor los recuerdos de una vida que Ip (interpretado sobriamente por el actor y cantante hongkongés Tony Leung) nos narra de vez en cuando a voz fuera de cuadro, en realidad El Gran Maestro es en su mayor parte un muestrario de peleas de exponentes de distintas artes marciales, tanto del sur como del norte de China.

Justamente de entre los combatientes del norte, destaca Gong Er, la talentosa heredera del fundador de la escuela de arte marcial más importante de esa región. Gong Er, interpretada por la hermosa Ziyi Zhang, desde el principio se interesa a nivel artístico y personal por Ip Man, retándolo, qué más, a pelear, para demostrar su superioridad. La chispa empieza a prender entre Ip y Gong, para infortunio de la abnegada esposa de Ip. Pero estamos a fines de los 1930s, cuando eventualmente el Japón invade el norte de China y la larga guerra lleva al acomodado Ip a la ruina, por lo que tiene que mudarse a enseñar artes marciales en Hong Kong, diez años después, dejando a su familia atrás. Ahí reencuentra a Gong Er y la película toma un camino completamente distinto.

Ahora estamos viendo la historia de la rebelde Gong en los últimos diez años y de cómo terminó convertida en doctora, pero también expatriada en Hong Kong. El director Wong parece perder la trama pero, en una afortunada contradicción, al menos para nosotros como espectadores, la película nunca deja de interesar, ya que la vida de Gong es, en todo caso, tal vez más rica que la de Ip: llena de pasión, traiciones, venganzas y, al final, amor anhelando ser consumado.

Realmente algo muy curioso pasa con El Gran Maestro. Como muestrario de artes marciales, funciona a la perfección. Como historia de sus personajes centrales, falla brutalmente. Claro que me hubiera gustado una trama bien desarrollada y resuelta pero terminé absorto y conmovido por lo que ví. Qué mejor razón para el arte, ¿no?

domingo, 13 de julio de 2014

Maracaná ***1/2

Maracaná
(Brasil/Uruguay, 2014)
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
¿La historia la escriben los triunfadores? El documental Maracaná, de los directores Sebastián Bednarik y Andrés Varela, a través de una serie de fotografías, películas, entrevistas en video y audios de archivo, rememora desde los puntos de vista uruguayo y brasileño, la llamada Tragedia del Maracaná, tomando como marco de referencia el desarrollo paralelo del futbol profesional en ambos países.

“Cómo pude hacerle esto a esta gente tan buena…” se pregunta amargamente en Río de Janeiro, Obdulio Varela, capitán de la selección uruguaya, la misma noche en que debía estar celebrando el haberse coronado como primer campeón mundial de futbol en el mítico gigantesco estadio Maracaná, en julio de 1950, derrotando al poderoso anfitrión, la selección brasileña.

“La máxima sentencia de cárcel en Brasil son treinta años; yo llevo más de cuarenta pagando por esta culpa…” se queja en una entrevista a mediados de los 1990s un viejo carioca, Moacir Barbosa Nascimento, portero de aquella selección derrotada.

La tragedia del Maracaná lo fue para todo Brasil: gobierno ridiculizado ante el mundo y pueblo moralmente devastado. Pero también lo fue para Uruguay: todas estas décadas bajo la sombra de esa cada vez más lejana e irrecuperable victoria. Esta es la historia de una tragedia que escribieron los perdedores y siguen viviendo los triunfadores.

jueves, 3 de julio de 2014

Volando Bajo **

(Volando Bajo, México, 2014) Clasificación ‘A’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
El director culichi Beto Gómez se lanza sobre la onda grupera, en esta fallida comedia que al menos hace un excelente trabajo al parodiar el ambiente de la música y el cine populares en México durante los 1970s y ‘80s.

Conozca usted a Chuyín Venegas y Cornelio Barraza, dos chamacos bajacalifornianos que son el blanco de otro par de niños abusivos en su natal Cantamar, en la costa del Pacífico. Chuyín y Cornelio toman como una señal del destino la coincidencia de ser malos para pelear y deciden formar un dueto musical. Armados con una guitarra que supuestamente perteneció a José Alfredo Jiménez, se convierten en Los Jilgueros de la Baja. Eventualmente y gracias a su representante, un peluquero rosaritense (Roberto Espejo) que peina sus largas melenas ochenteras y los rebautiza como Los Jilgueros de Rosarito, Chuyín (Gerardo Taracena) y Cornelio (Rodrigo Oviedo) se convierten en grandes ídolos gruperos, rompiendo récords de venta de discos chafas, llenando conciertos chafas, apareciendo en programas de tele chafas y actuando en una película tras otra, chafísimas también.

El gran chiste de Volando Bajo está en el hecho de que Chuyín y Cornelio están convencidos de que sus dotes artísticas son extraordinarias. Y no sólo ellos: el público y quienes trabajan en los medios de comunicación nacionales e internacionales también ven en Los Jilgueros de Rosarito la máxima expresión musical y actoral de la historia, por lo que el dinero llega por millones y Chuyín se muda a vivir a una mansión de París. Sí: en Francia, como lo anuncia el letrero sobre una torre Eiffel que llena la pantalla.

Beto Gómez decide contar su historia paródica a través de, a su vez, parodiar la conocida fórmula del documental sobre músicos famosos. Fuera de unas pocas escenas de recuerdos personales de Chuyín junto a su prima, una sorprendentemente efectiva Ludwika Paleta y otras cuantas que sirven para establecer a la entrevistadora (Sandra Echeverría con una exagerada peluca para estar a tono con las greñas de todo el reparto), Volando Bajo está armada con una sucesión de cabezas parlantes y videoclips, cuya intención es adentrarnos en ese universo alterno en el que dos músicos tan malos se ganan el corazón de todo el mundo. El problema es que, después de presentada la idea, la película no va muy lejos y termina siendo repetitiva y, pecado mortal, aburrida.

Lo único que nos queda, en todo caso, es sonreír con las imágenes “de época” que el director Gómez inserta en su falso documental. Mire usted: sacando cuentas, más o menos yo tengo la edad de estos Jilgueros de Rosarito y recuerdo muy bien cómo eran esos videoclips ochenteros, esos maratónicos programas musicales de televisión chafa, esas malísimas películas mexicanas que se exhibían en los cines de COTSA y en general toda esa cobertura de medios nacionales que dio pie a la actual subcultura grupera. Beto Gómez da en el clavo con sus excelentes clones audiovisuales, pero no cuida de igual forma la historia que quiere contar y su excelente cuadro de actores (que incluye a Rafael Inclán y a Xavier López –sin Chabelo-) se queda volando… bajo.

jueves, 26 de junio de 2014

Bajo la Misma Estrella ***1/2

Ante mi omisión, el diligente y frecuente comentarista en este espacio, José Antonio Gaitán Richkarday reclama de la mejor manera posible y comparte su reseña del actual exitazo de taquilla:
(The Fault In Our Stars, EUA/RU 2014) Clasificación México ‘B’/EUA ‘PG-13’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Igual que Joel, yo tengo un superpoder, o maldición, como quiera verle. Tengo el poder de que 1 de cada 5 libros que leo se convierte en película y, viendo mi gusto por la lectura, esto ha causado gracias y penas, tal como esta película dirigida por Josh Boone: Bajo la Misma Estrella.

Hablar de esta película es algo peculiar para mí. Siendo alguien que no disfruta mucho las historias de amor (usualmente una audiencia femenina), y viendo que esto está dirigido a adolescentes, ya me empiezo a sentir extraño después de leer el libro (el cual disfruté). Unos meses después, la película es anunciada y decido repasar el libro, y en el proceso, descubriendo fallas, o molestias, que tenía. Al acabar la revisión, estaba casi seguro de que no me gustaría u olvidaría esta película. El resultado no pudo ser más contradictorio.

La película trata de la historia de amor de Hazel Grace (Shailene Woodley), una adolescente de 16 años con cáncer, y Augustus Waters (Ansel Elgort), un adolescente con una pierna prostética debido al cáncer. Aunque Augustus comete la falla de enamorarse a primera vista, y parecer casi amenazador y acosador, al final la relación sí se desarrolla un poco. También hacen eso de "Es mi amigo, o algo así". Aunque no creo que un amigo te invite a Amsterdam a conocer a tu escritor favorito por amistad. Tal vez no sea el juez más imparcial para esta película, pero creo que está muy bien. Sí, se hicieron cambios al libro, para bien y... no tan bien, pero el resultado me gustó. Los personajes pueden parecer inconsistentes con sus emociones, y eso me molesta, pero es posible explicarlo por el cáncer. Y a mi parecer pueden llegar a ser algo pretenciosos, con sus pláticas sobre literatura e infinitos. Pero al final me resultaron agradables y graciosos.

Puede que me fusilen por decir esto, pero creo que la película es mejor. Los diálogos en el libro, por falta de descripción de cómo se expresaban, en vez de graciosos, podían resultar ser depresivos y enojados sin justificación, y la pretenciosidad ahí era aun más grande. Y el cambio al personaje de Van Houten (o Milhouse de grande, como me gusta llamarle) resulta en un cambio con mucho sentido; debido a la forma en que lo construyeron, sus escenas finales parecían extrañas.

Así que puede que no sea el mejor juez, pero no puede ser tan mala. Y si aun así no cree que le guste, intente con Amélie de Jean-Pierre Jeunet, una historia de amor con un gran sentido del humor y estético.

viernes, 20 de junio de 2014

Resumen de Enero a Junio 2014.

Antes del resto de los estrenos del Verano, va un recuento de lo visto en cine y reseñado en 2014, en orden de preferencia.

Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

El Lobo de Wall Street ****. Del director Martin Scorsese, una historia verdadera, donde el vendedor confiesa, de una forma tan relajienta como divertida, el secreto de su increíble éxito: “Codiciarás los bienes ajenos”.

Al Filo del Mañana ****. Las películas en donde una persona da vuelta una y otra vez en el mismo tiempo no son nuevas y no son siempre exitosas. Al Filo del Mañana es una de las mejores hasta ahora y sin duda la mejor cinta veraniega en lo que va de 2014.

Mi Historia Entre Tus Dedos ***1/2. Los espectadores queremos que Rose gane los concursos de mecanografía (que son reales, por cierto) y rompa el récord de velocidad, casi tanto como deseamos que Rose y Louis se dejen de cosas y acepten su romance.

Godzilla ***1/2. Cuando las cosas se empiezan a poner en piloto automático y nosotros a perder el interés por los protagonistas, se sueltan los monstruos, Godzilla aparece y uno no puede despegar los ojos de la pantalla.

Operación Monumento ***. El que hoy en día podamos visitar y conocer piezas tan bellas y famosas como la Mona Lisa es prueba de que la verdadera Operación Monumento fue exitosa y ahora da pie a la nueva y ligera película de George Clooney, contada con toda la nostalgia del cine de guerra de los 1950s y ‘60s.

RoboCop ***. Ambas versiones son básicamente una película del viejo oeste (carros en 1987 y motos en 2014), con el héroe solitario contra los malos, de paso coludidos con las esferas del poder. Esta trama se sigue hasta sus últimas consecuencias, con todo y balacera final “en el OK Corral”.

Los Muppets 2: Los Más Buscados ***. Cada cinco o diez minutos los personajes se sueltan cantando en lugar de simplemente decir sus líneas de diálogo. El público se ríe, lleva el ritmo con la cabeza y a veces, hasta aplaude.

Río 2 ***. El director Carlos Saldanha y el productor musical Sergio Méndes muestran al mundo por qué Brasil es un país con una alegría muy contagiosa, tanto en la música como con el futbol aéreo que las guacamayas juegan en un momento crucial.

Sin Escalas ***. Liam Neeson se ha ganado a pulso su lugar como el confiable justiciero con quien podemos simpatizar, gracias a que, aunque grandote, su apariencia no es la de un superhombre indestructible.

Lego: La Película **1/2. Divertida película que, por cierto, parece armada de bloques de otras, a veces siguiendo las instrucciones y a veces no.

12 Años de Esclavitud **. Los puntos fuertes están en el trabajo actoral. Chiwetel Ejiofor en el papel protagónico, Benedict Cumberbatch y Michael Fassbender como dos ricos hacendados y Alfre Woodward como una madura esclava/ama de llaves son la verdadera razón para ver esta telenovelesca historia.

El Juego de Ender **. Una mezcla de El Día de la Independencia e Invasión (mejor conocida como Starship Troopers), con Monsters University (o, si nos ponemos estrictos, La Venganza de los Nerds). Todas mejores y más divertidas que este nuevo refrito.

Maléfica **. ¿Qué fue de la mala del cuento? En La Bella Durmiente, se convierte en un terrible dragón que muere bajo la espada de Felipe. Para ver Maléfica, también de Disney, con Agelina Jolie en el papel titular, uno tiene que olvidar todo.

X-Men: Días del Futuro Pasado **. La divertida escena donde un chamaco súper veloz previene una tragedia mientras todo a su alrededor parece congelarse, al ritmo de la suave balada “Time in a bottle”, pone el rasero muy alto para el resto de la película. Todo lo que está antes y todo lo que le sigue es olvidable.

Capitán América y El Soldado del Invierno *. Lamentablemente, a la muy buena película que nos presentó al Capitán América: El Primer Vengador, sigue esta aburrida y rutinaria historia que sólo repite algunos chistes y situaciones de Los Vengadores, en medio de una fallida y mala puesta en imágenes.

Hijo de Dios *. Un resumen de la miniserie televisiva La Biblia, transmitida en 2013, que no he visto ni creo ver: con sus dos horas y feria de duración, Hijo de Dios parece más bien “el corto” que anuncia una obra más larga y más mala.

El Crimen del Cácaro Gumaro *. La tercera película del relajiento director Emilio Portes se le descarrila desde el principio con una mala serie de sketches desmadrosos, algunos chistosos, la mayoría no.

¿Qué le dijiste a Dios? ½*. La directora Teresa Suárez anuncia un alegre musical durante los créditos iniciales, con canciones de Juan Gabriel. Lo que sigue es tan pobre que mejor ni se hubiera molestado, por el bien del cine, del espectador y del propio Juan Gabriel.

jueves, 12 de junio de 2014

Al Filo del Mañana ****

(Edge of Tomorrow, EUA/Australia 2014) Clasificación México ‘B’/EUA 'PG-13'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
En un futuro cercano, Tom Cruise interpreta a William Cage, un cínico ex publicista, ahora convertido en Mayor del ejército de los Estados Unidos, como parte de las fuerzas internacionales en una guerra contra invasores extraterrestres, que ya tienen tomada Europa. Un malencarado General británico (Brendan Gleeson) lo asigna, contra su voluntad, a combate en el desembarco en Normandía, de todos los posibles lugares y haciendo eco al Día D. Así y sin regarle a usted la sopa, ya que hasta el póster de la película lo anuncia, el personaje de Cruise muere en los primeros quince minutos.

Pero justo después de morir, Cage despierta en el mismo instante en que había llegado arrestado a la base militar el día anterior. Todo vuelve a ocurrir exactamente igual y Cage rápidamente se da cuenta de que “eso ya lo había vivido”, incluyendo el trágico desembarco, donde vuelve a morir. Y vuelve a despertar en la base, el día anterior. De este modo, Cage parece estar condenado a revivir los mismos dos días, para morir una y otra vez.

Al Filo del Mañana, dirigida por Doug Liman (Identidad Desconocida/The Bourne Identity, 2003), pone a su protagonista en la (hueca, si usted quiere, pero popular) encrucijada existencial: si volviera a vivir, ¿lo haría todo exactamente igual, incluyendo morir? Sin duda es trágico revivir y “remorir” eternamente. Justamente el acierto mayor de esta película es la forma en que complementa la tragedia con un humor negro que aligera la pesada y grotesca carga de mostrar una y otra vez la muerte del protagonista en condiciones terribles.

Otro gran acierto está en Tom Cruise, encarnando perfectamente el cambio gradual de su personaje, que aprende y mejora a fuerza de volver a vivir los mismos momentos, buscando sentido no sólo a lo que le está pasando, sino a todo lo que ha vivido antes. Y es que Cage recuerda todo, incluyendo cada muerte y cada resucitada, mientras que para los demás personajes las cosas ocurren por primera vez, cada vez. Cage termina cargando con la responsabilidad que implica de alguna manera tener el control de la vida de los demás, y la desesperación de cada vez tener que volver a ganarse aliados en su tarea, como Rita, una soldado británica que ha resultado excepcional en la guerra contra los invasores.

El que Rita sea interpretada por la bella Emily Blunt prácticamente da por sentado que entre ella y Cage eventualmente habrá algo romántico. Pero, piénselo: si cada vez que se conocen Cage tiene que explicar todo de nuevo a Rita y sólo tiene dos días para ello, ¿qué sentido tiene llevar la historia por el lado amoroso? Ahí está otro acierto de la película, ya que no rehúye el asunto sino que lo incorpora como parte de la carga emocional en Cage.

En cuanto a lo visual, Liman hace un excelente uso de la tecnología para mostrar vastos escenarios de guerra, pero también pequeños espacios encerrados. Por ese lado, mi momento favorito de Al Filo del Mañana es el enfrentamiento que tienen Rita y Cage con extraterrestres en medio de un destruido París. Todo se ve tan real y está puesto al servicio de la historia con tal acierto, que no nos importa lo obvio de la situación que los llevó ahí en primer lugar.

Las historias y películas en donde una persona da vuelta una y otra vez en el mismo espacio temporal no son nuevas (Hechizo en el Tiempo/Groundhog Day, de 1993 es un excelente ejemplo previo) y no son siempre exitosas en su propuesta. Al Filo del Mañana es, felizmente para los cinéfilos, una de las mejores hasta ahora y sin duda la mejor cinta del verano hollywoodense en lo que va de 2014.

jueves, 5 de junio de 2014

Maléfica **

(Maleficent, EUA/RU 2014) Clasificación México ‘A’/EUA ‘PG’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Olvide usted todo lo que sabe de la Bella Durmiente. En el famoso cuento (y en la película de dibujos animados de Disney, de 1959), la princesa Aurora cae, por la maldición de una resentida bruja, en un sueño profundo del que sólo podrá despertar con un beso de amor verdadero. Junto con Aurora, todo el reino se sume en un centenario sopor (en la versión de Disney, son sólo unos cuantos días, pero la idea es la misma). Eventualmente, el valiente príncipe Felipe salva los obstáculos que la bruja ha puesto y consigue entregar el anhelado beso de amor verdadero a Aurora, que despierta para vivir junto a Felipe, como se dice en estos casos, felices para siempre. ¿Y qué fue de la mala del cuento? En la versión de Disney, la bruja, llamada Maléfica, se convierte en un terrible y flamígero dragón y muere bajo la espada de Felipe. Como dije, para ver Maléfica, con Agelina Jolie en el papel titular, uno tiene que olvidar todo.

Esta nueva versión de la Bella Durmiente, como el título indica, no se trata de la princesa y su infame sueño, sino de la causante. Así, nos enteramos de que Maléfica no es una malvada bruja, sino una hermosa hada igualita a Angelina Jolie, que en su adolescencia recibe una decepción amorosa nada menos que de Stefan (el feo actor sudafricano Sharlto Copley, de extraña y nada seductora voz), quien eventualmente se convertirá en rey y será, para acabarla, el papá de la princesa Aurora. Entonces, todo queda,  causa y efecto, más o menos en familia. La película, por lo tanto, sigue a Maléfica y no a Aurora, de quien solamente vemos sus momentos más famosos: su bautizo con las tres hadas de colores y sus regalos mágicos; un par de paseos por el bosque en donde ha crecido escondida junto a las tres torpes hadas, ahora disfrazadas como tres igualmente torpes humanas; el momento del pinchazo con la aguja, el consiguiente sueño (que esta vez no afecta a nadie más que a ella) y el ansiado beso de amor que la despierta.

En cambio, de Maléfica vemos todo: su infancia, como una feliz princesa de la naturaleza; su adolescencia y primer beso con el humano Stefan; la eventual decepción amorosa y su “conversión al lado oscuro”; su autoinvitación al bautizo de Aurora para echarle la maldición y… hasta aquí todo en orden, con todo y esos agregados al cuento conocido por todos. Pero el director Robert Stromberg y su guionista Linda Woolverton deciden que sea Maléfica quien se convierta, al principio en secreto y después abiertamente, en la niñera de Aurora, ante la evidente ineptitud de las tres hadas buenas. Por lo tanto, entre Aurora (la simpática Elle Fanning, a quien vimos hace tres años como la musa de los niños cineastas en Super 8) y la supuesta malvada se crea una relación de confianza sobre la que siempre pende el secreto de la terrible maldición decretada por el hada.

Es este nuevo elemento introducido por la guionista Woolverton (que anteriormente escribió, entre otros, los exitazos El Rey León y La Bella y la Bestia, pero también ese bodrio que Disney intentó hacer pasar en 2010 por Alicia en el País de las Maravillas) el que nos hace temer ansiosamente, a quienes conocemos la película de La Bella Durmiente, el fatal desenlace para Maléfica. Por ello, cuando finalmente aparece Felipe, no puede uno sino preguntarse: ¿Es a manos de este atolondrado adolescente como morirá la magnífica Maléfica?

Por otro lado, con el nuevo rumbo que ha tomado la relación entre Aurora y la mala-ya-no-tan-mala, ¿qué terrible suceso entre ellas nos tienen reservado el director Stromberg y la guionista Woolverton para que se justifique lo esperado, es decir, insisto, que Felipe mate al dragón-Maléfica? No diré más, excepto que con lo que finalmente ocurre, la película por sí sola es bastante aguada y como complemento a la cinta animada de La Bella Durmiente, falla completamente.