jueves, 22 de enero de 2015

Gente de bien * / Tumba al ras de la tierra ****

(Good People, EUA 2014) Clasificación México ´B-15´/EUA ´R´
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
¿Qué haría usted si se encuentra dinero ajeno? ¿Y si el dueño ya está muerto? Esta debería ser la premisa de Gente de Bien, del director danés Henrik Ruben Genz, protagonizada por James Franco y Kate Hudson. Y digo debería, porque la película da bandazos al agregarle a sus personajes motivos inútiles: que si quieren remodelar una casota, que si están en bancarrota, que si quieren tener un hijo, que si quieren cenar sushi… No, no, no: si uno se encuentra lana ajena y tiene principios, la regresa. Si no tiene principios (o los traiciona), entonces debe afrontar las consecuencias y de eso se debería tratar la película, no de si van a salir de deudas o si van a quedar embarazados.

Lamentablemente el guión de Kelly Masterson (que en 2007 escribió la excelente “Antes que el diablo sepa que has muerto”, dirigida por el maestro Sidney Lumet) llena de detalles motivacionales no sólo a la pareja protagónica, sino también a los malos y hasta al policía que investiga el caso. El narco dueño de la lana, interpretado por Omar Sy (ese actor francés que vimos hace dos años como el cuidador de un cuadraplégico millonario en la comedia francesa “Amigos”), aquí no quiere tanto su dinero de regreso, sino asegurarse que quien lo tomó le puede ser leal. Y el veterano policía, actuado en piloto automático por Tom Wilkinson, no quiere resolver el caso, sino vengar a su hija muerta por culpa de los mismos narcos que perdieron el dinero.

Se pierde tanto la película, que eventualmente deja completamente de lado el asunto de la lana y los motivos de todos, para convertirse en un refrito de “Mi Pobre Angelito”, aquella en que el pequeño Macauley Caulkin llenaba su casa de trampas para darle su merecido a los malos. Estará usted de acuerdo: James Franco no es Macauley Caulkin y, pues ya está grandecito como para que le andemos festejando sus imprudencias.

>>>UNA MEJOR VERSIÓN PARA VER EN CASA<<<

Tumba al ras de la tierra ****
(Shallow grave, Reino Unido 1994)
Hace veinte años, el director inglés Danny Boyle hizo su primera película con la misma premisa: ¿qué harías si te encuentras lana ajena? Ya quedamos en que si tienes principios, la regresas y no hay película. Si no los tienes, te la apropias y afrontas las consecuencias. Danny Boyle, junto con su guionista de cabecera, John Hodge, crearon una excelente película al respecto. En “Tumba al ras de la tierra”, tres veinteañeros compañeros de departamento en Edinburgo, descubren que su nuevo inquilino ha muerto y dejado en su cuarto una maleta retacada de libras esterlinas. Los tres amigos demuestran no tener escrúpulos ni empatía, así que deciden esconder el cadáver, apropiarse del dinero e iniciar un triángulo de sospechas y traiciones que va escalando de lo lindo. Y todo por el cochino dinero.

Esta primera cinta de Boyle también fue el primer gran escaparate de Ewan McGregor (posteriormente el joven Obi Wan Kenobi en la segunda trilogía de La Guerra de las Galaxias y muchos otros excelentes papeles), Christopher Eccleston (el primer Dr. Who pelón en el relanzamiento de 2005, de esa longeva serie de la BBC) y Kerry Fox, menos conocida, por estos lares, que sus dos compañeros hombres pero también ya con una sólida carrera en las pantallas británicas.

El director Boyle va al grano: la codicia saca lo peor de sus personajes, que empiezan con un crimen aparentemente inocente y sin consecuencias y terminan aceptando los peores pecados. ¿Hay consecuencias? Claro que las hay, siempre. Y “Tumba al ras de la tierra” no nos suelta hasta que nos ha mostrado todo lo que hay que mostrar. Hasta el último cuadro, literalmente.

domingo, 18 de enero de 2015

Lo Mejor de 2014: Cinéphiles Cine-Files Volumen 8

A fines de 2014, recibí la amabilísima invitación de Dan Campos para ser parte del compendio "Cinéphiles Cine-Files", que se ha publicado anualmente desde hace siete y que cada año reúne las listas de lo mejor en cine exhibido en México durante ese año, según la opinión de críticos y cinéfilos mexicanos, camaradas todos de Dan.

Dan se da a la tarea cada año de girar estas invitaciones, recopilar las listas escritas por cada participante y editar el entretenido dossier que ustedes pueden descargar aquí.

Como cada uno de los que enviamos nuestras listas propusimos diez películas (9 en mi caso, porque aún no me decidía por la décima y no había visto Workers... recordará usted que mi lista de diez quedó acá), al final se pudo hacer una lista de las diez preferidas por todo el grupo:

22 votos: Birdman (or the Unexpected Virtue of Ignorance)
17 votos: The Grand Budapest Hotel
15 votos: Gone Girl
12 votos: Boyhood
09 votos: The Wolf of Wall Street
08 votos: Relatos Salvajes
07 votos: Whiplash
07 votos: Only Lovers Left Alive
07 votos: Nightcrawler
06 votos: Interstellar

Dan es crítico de cine, postproductor de profesión y regentea desde 2004 el blog de cine "Churros y Palomitas", donde se pueden leer sus opiniones y ver videos donde habla de cine con sus amigos y colegas.

jueves, 8 de enero de 2015

Backyard/El Traspatio ****

(Backyard/El Traspatio, México 2009)
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Carlos Carrera es tal vez el mejor director mexicano, en activo, dedicado a los temas nacionales. Pero dejemos de lado la etiqueta de 'cine mexicano': El Traspatio es una excelente película policiaca de suspenso, que usa como fondo el caso (o casos) de las muertas de Juárez, justo cuando empezaba a sonar en los medios nacionales e internacionales, hace casi 20 años.

El guión de Sabina Berman toca todas las aristas de este terrible asunto: la sociedad fronteriza que crece con la migración nacional (trabajadores de maquiladoras) e internacional (empresarios extranjeros, principalmente); la corrupción de autoridades; asesinos seriales e imitadores de estos asesinos; violencia intrafamiliar y, lo peor, la indiferencia de todos, en todo el país: uno de los datos que incluyen Carrera y Berman es el número de mujeres asesinadas en otras ciudades mexicanas; en varios casos, ese número es muy superior a lo que ha ocurrido en Juárez pero pareciera que para los mexicanos es más cómodo creer que este es problema de una sola ciudad.

La película nunca es moralista ni morbosa, siempre fiel a su premisa de suspenso policiaco, la primera de este género para Carrera, por cierto. Ana de la Reguera encabeza un excelente reparto de conocidos (Joaquín Cosío, Jimmy Smits, Marco Pérez) y desconocidos, donde ninguno da una sola nota falsa; otra de las firmas de Carlos Carrera, a diferencia de otras producciones mexicanas, que pecan de actuaciones generalmente disparejas.

Gloria ***

(Gloria, México 2014)
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
“Gloria”, la película, resume en sus primeros minutos lo que veremos durante dos horas: en 1984, Gloria Treviño, de dieciséis años, conoció en el D.F. al productor musical Sergio Andrade, para iniciar su exitosa carrera y quince años después fue arrestada junto a Andrade en Brasil, por cargos relacionados con la corrupción de menores. Contar algo tan conocido no es empresa fácil y la escritora Sabina Berman se echó el trompo a la uña de crear un guión que fija sus límites temporales (1984 a 1999) en esos primeros minutos y va moviendo, hasta juntarlas, ambas historias: la de la Trevi adolescente que va cosechando éxito tras éxito de la mano de Andrade, y la de la Trevi adulta, siempre junto a Andrade y metida hasta el cuello en los delitos que la llevaron a prisión.

El guión de Berman es llevado a la pantalla por el debutante suizo Christian Keller, con mano segura a la hora de intercalar los tiempos y, de forma sorpresiva, convertir partes de la historia, al menos en tres momentos, en cine musical, sin que la película realmente pertenezca al género (es decir, los personajes no se cantan sus líneas unos a otros). En retrospectiva, es curioso cómo algunas de las canciones más famosas de Gloria Trevi sirven para contar su historia: la inexperta adolescente audicionando para Sergio Andrade y, aunque seductora, le reclama “ya no me mire más las piernas”; luego, atestiguando cómo Andrade crea a la ficticia Gloria Trevi para asegurar el éxito mediático, ella declara que “con los ojos cerrados yo le creo”. Gloria crece y su apego a Andrade se mantiene, aunque la deje “como papa sin cátsup”.

El planteamiento de la fidelidad de Gloria a Andrade se hace creíble, en gran medida, debido a la actuación de Marco Pérez (el hermano de Gael en Amores Perros) como Sergio Andrade y, sobre todo, la de Sofía Espinosa como Gloria Trevi. No es sólo que Sofía Espinosa se parece, habla, se mueve y canta como la Trevi: vemos en pantalla en todo momento a una jovencita ilusionada en que su talento la llevará al estrellato y que, por esa misma ilusión, no pone en duda las formas ni los métodos de Andrade. Espinosa logra también, con su buen oficio de actriz (hace unos años la ví como una niña traviesa despuntando a la adolescencia en “El Brassier de Emma”), que creamos que esa jovencita sumisa es la misma que, sobre los escenarios, domina al público y parece dueña de una libertad y un libertinaje desenfrenados.

Hablando de actuaciones, la mayor debilidad de “Gloria” está en dos personajes secundarios: una fugaz aparición de Raúl Velasco, representado ridículamente por un actor sin gracia, igual que la actriz que hace a una telenovelesca Paty Chapoy. En estos dos lamentables puntos es donde se rompe la ilusión de verosimilitud creada por el director Keller durante toda de la película. En cuanto al resto del reparto, cumplen bien su función, destacando Tatiana del Real como “Mary Boquitas”, compañera de escenarios de Gloria Trevi.

Ignoro si lo narrado en “Gloria” es cierto o no. La película es congruente de principio a fin; no maltrata a su protagonista y tampoco, para jugar con el nombre, la glorifica. Pero sí complementa muy bien, ahora en cine, esa “verdad” mediática que todos conocimos, para bien o para mal, los últimos veinticinco años.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

LO MEJOR DE 2014

Viviendo en una típica ciudad mediana en México, la oferta cinematográfica se limita a la cartelera comercial y el ocasional ciclo francés. Nada de festivales ni funciones especiales para prensa. Mi opción en línea es Netflix (de ahí salieron los dos documentales que incluyo).
1. El Gran Hotel Budapest (The Grand Budapest Hotel) – Una preciosa caja para coleccionar, repleta de compartimientos con creaciones visuales y auditivas, que se van mostrando en la simétrica puesta en imágenes de Wes Anderson. La divertida y entrañable actuación de Ralph Fiennes es el corazón de este romántico y cómico cuento, igualmente antibélico y antifascista.

2. El Lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street) - Tan divertido resulta el espectáculo montado por Martin Scorsese, con las interpretaciones de DiCaprio, Jonah Hill y el extenso reparto, que durante sus tres horas no podemos sino dejarnos llevar por la historia que lo mismo recurre a la voz narrativa fuera de cuadro, o bien, rompe la cuarta pared y hace que el héroe voltee hacia nosotros y explique todos los excesos que atestiguamos.

3. Birdman - Dos buenas noticias: Alejandro González Iñárritu se ha deshecho de su cansada marca registrada de injustificados tiempos fragmentados. La otra es que aborda el drama con mucho humor. La vida del héroe (y los suyos), por más terrible que parezca, no es para sufrirla. Parece que, por fin, G. Iñárritu descansa de sus azotes… y nos deja descansar.

4. Workers – El director José Luis Valle se toma el tiempo necesario para contarnos dos cuentos tijuanenses, junto con otras breves historias que Valle incluye a pedacitos en las extendidas escenas mostrando, sin cortes y en un montaje casi hipnótico, un poco y un mucho de la vida en esa dispareja ciudad junto al mar y junto al cerco (sí: ése cerco), donde Rafael (extraordinaria represión emocional por parte del actor cachanilla Chuy Padilla), leal conserje en una maquiladora espera, con zapatos nuevos y tatuaje conmemorativo, su jubilación; Lidia (Susana Salazar, plácidamente pasiva), por su lado, sirve en la casa de una señora adinerada, llevando diariamente a la playa a Princesa, una flaca perra galgo, para que vea los atardeceres y no la fealdad de Tijuana. Después de treinta años, las rutinas de cada uno tomarán rumbos no deseados, poniendo a prueba la perseverancia y paciencia de ambos trabajadores y mostrando que, aunque no lo parezca, es más lo que nos une que lo que nos separa.

5. Al Filo del Mañana (Edge of Tomorrow) - El acierto mayor del director Doug Liman es la mezcla de tragedia con humor negro, librando la grotesca carga de mostrar una y otra vez la muerte del protagonista. Un excelente uso de la tecnología visual en los vastos escenarios de guerra y en pequeños espacios cerrados; con Tom Cruise y Emily Blunt al frente, otro acierto es no ignorar el romance sino incorporarlo al conflicto emocional del héroe.

6. Perdida (Gone Girl) – David Fincher, jalándonos el tapete varias veces, hace su historia tan entretenida que, incluso cuando aparentemente el juego ha sido destapado, queremos saber más de Nick y Amy, la pareja protagónica, perfectamente representados por Ben Affleck y Rosamund Pike. Entre lo pasado y lo presente, ¿qué tienen en la cabeza? ¿Qué se deben el uno al otro?

7. (Populaire) Mi Historia Entre Tus Dedos – Queremos que Rose gane los concursos de mecanografía casi tanto como deseamos que ella y Louis se dejen de cosas y se amen. El director Régis Roinsard sigue la comedia romántica al pie de la letra, con un interesante subtexto antibélico. La tensión sexual entre ella y él es resuelta poniendo a descansar la fórmula un ratito; después de todo, es cine francés y la escena ocurre, donde más, en París.

8. El Planeta de los Simios: Confrontación (Dawn of the Planet of the Apes) -El director Matt Reeves elimina la sátira de la serie original y plantea que nuestra mente, transplantada a otra especie, producirá los mismos resultados que vemos en nosotros. César (Andy Serkis) cree en la bondad inherente del simio y, en consecuencia, del humano. El simio Koba está convencido de que los humanos son, por naturaleza, malos: tan malos como él mismo. Cuestiones de fé, semilla de confrontación.

>>>Documentales<<<

9. La Plaza (The Square) - La directora Jehane Noujaim sigue a tres activistas egipcios, de 2011 a 2013, en su lucha contra el sistema político de su país. Los manifestantes se tienden las manos a pesar de diferencias ideológicas, peleándose, reconciliándose; derrocan presidentes pero no pueden cambiar la Constitución; todo queda en frases pegajosas. ¿Dices que quieres una revolución? Contesta un cínico jefe militar: “la revolución la hizo el ejército”. La Plaza ilustra al diccionario: “Revolución.- Rotación de 360 grados de una figura respecto a su eje…”

10. Maracaná - “La máxima sentencia de cárcel en Brasil son treinta años; yo llevo más de cuarenta pagando mi culpa…” se queja en los 1990s el viejo portero de la selección brasileña derrotada por la uruguaya en 1950. La tragedia del Maracaná lo fue para todo Brasil: gobierno y pueblo. También lo ha sido para Uruguay: seis décadas bajo esa lejana e irrepetible victoria. Los directores Sebastián Bednarik y Andrés Varela cuentan la tragedia que escribieron los perdedores y siguen viviendo los triunfadores.

viernes, 26 de diciembre de 2014

LO PEOR DE 2014

Antes que crítico de cine, soy espectador. Igual que todos, pago mi boleto y entro al cine esperando ser conmovido con películas excelentes. A veces este es sólo un sueño guajiro y termino aguantando algún bodrio infumable. La semana entrante, adelanto, publicaré mi lista de lo mejor de 2014. Mientras tanto, aquí están las cinco películas que más sufrí este año, en cuenta regresiva (es decir, de la menos mala a la peor).

5. La Dictadura Perfecta - La idea no es mala, al contrario: es buenísima. Satirizar la maquinaria de la sucesión presidencial, echando mano de la vox pópuli de que Televisa acomodó en el puesto al actual presidente, da para mucho. Lo malo es que el director Luis Estrada parece esperar que nos dé risa (¿o nos haga reflexionar?) el reconocer estas situaciones, sin presentarlas de una manera graciosa o incisiva realmente. Ninguna situación puesta en pantalla es desconocida (que si el video de un político recibiendo dinero, que si el góber precioso, que si no encuentran a Paulette, que si…etc.); los diálogos carecen de chispa y las escenas son innecesariamente largas. En resumen: refrito aguado de La Ley de Herodes.

4. Cantinflas - Una película mala con una actuación fantástica en el papel principal. Óscar Jaenada encarna a Cantinflas con tal perfección, que es imposible no rendirse ante la emoción de ver al Mimo de México nuevamente en la pantalla grande. Pero hasta ahí llega el gusto. Debo reconocer que el director Sebastián Del Amo me ganó en los primeros minutos, cuando el futuro Cantinflas se presenta por primera vez y dice su nombre con una gracia en la que adivinamos las semillas del popular personaje. La complicidad palpable del público en esos primeros minutos, en el cine en que la ví, no es recompensada con una historia que nos emocione más allá de estar viendo al Cantinflas de Jaenada hablar y moverse en la pantalla grande.

3. Hijo de Dios – Una blanda colección de los momentos “más famosos” en el ministerio de Jesús (la curación de un paralítico, el perdón a la mujer adúltera, la resucitación de Lázaro) sin un orden ni una liga que justifiquen el argumento inicial (un anciano Juan nos cuenta que es el último discípulo sobreviviente, mientras rememora su vida junto a Jesús). El último tercio es más coherente al enfocarse en el ñacañaquesco plan del Sumo Sacerdote para deshacerse del Mesías antes de que Poncio Pilatos le cierre el changarro, justo en medio de la Pascua. Pero los personajes son reducidos a sus “cinco minutos de fama” y Pedro niega a Jesús nomás porque lo tiene que negar; Judas se ahorca sólo porque lo tiene que hacer y Pilatos se lava las manos porque…las tiene sucias.

2. El Crimen del Cácaro Gumaro - Uno de los problemas de El Crimen del Cácaro Gumaro, del director Emilio Portes, está en esa combinación de parodias del pop y humor físico que ha sido explotada hasta el cansancio por series como las de Scary Movie, con un público muy definido. Lo malo es que, en su intento, Portes no encuentra a ese público. Y el otro problema está en la gracia que puedan tener los actores para hacer este tipo de comedia. Carlos Corona y Alejandro Calva, los protagonistas, no tienen el carisma suficiente para que nos encariñemos con ellos y nos riamos con todos sus dichos y tropezones. El Güiri Güiri sale bien librado pero estoy seguro de que me he reído mucho más con su trabajo en la tele. Quien sí es todo un caso para reevaluar como actriz de comedia es Ana de la Reguera, que no parece ser capaz de entregar sus líneas de una forma que lleve a la risa al respetable.

1. ¿Qué le dijiste a Dios? - Sin quitarle ni ponerle, anoto los temas presentados en este intento de musical: discriminación por clasismo y racismo; adulterios, robos, secuestros, enfrentamientos a mano armada, violencia y heridos por arma de fuego, incluyendo niños. A pesar de que más o menos cada cinco minutos se inserta una canción de Juanga, para un total de trece, solamente las tres cantadas por un energético Víctor García (“Vienes o Voy”, que no conocía; “No Tengo Dinero” y “El Noa Noa”) son propuestas felices. Todas las demás tienen a sus intérpretes en pantalla sufriendo la historia que les tocó representar y los pésimos bailables que tienen que ejecutar. La elección de fotografiar los números musicales desde una cámara fija al nivel del piso, que se desenfoca en los rostros de los bailarines, resulta en tablas gimnásticas planas.
Para acabarla, ninguno de los personajes está escrito (por la propia directora Teresa Suárez) para ganarse la simpatía del espectador. Excepto por el personaje de Víctor García, todos son odiosos, insensibles, abusivos y sin ningún sentido del bien y del mal. Pobre Juan Gabriel que, después del final, se avienta un palomazo metido a la fuerza, mientras le echa aire con su abanico a una parte del elenco, que baila sin ganas. ¿No tengo nada bueno que decir, entonces? ¿Nadanadanadanada? Que no, que no.

sábado, 6 de diciembre de 2014

La noche de un día difícil ****

Por su reestreno en México, celebrando 50 años.
(A hard day’s night, Reino Unido 1964) Clasificación ‘B’
Tomada de http://www.artofthetitle.com/
“La noche de un día difícil” es mucho más que una película con canciones de rock y Los Beatles como protagonistas. Es, por definición, la primera verdadera película sobre el rock. Encomendada a Richard Lester (quien, después de varios desaciertos en los 80’s, también dirigió la excelente Get Back en 1991, en lo que fuera el regreso triunfal de Paul McCartney a sus raíces liverpoolianas), la cinta nos muestra un supuesto día entero con esas nacientes estrellas del rock británico, desde el momento en que abordan un tren para escapar de una horda de adolescentes fanáticos, hasta su presentación en vivo en la televisión inglesa.

Sin ser un verdadero documental, aunque la fotografía y el montaje así lo sugieran la mayor parte del tiempo, la película divierte gracias al guión (nominado al Oscar) de Alun Owen, en una serie de sketches interpretados alegre y casualmente por los jóvenes Beatles. Insertos están 14 números musicales que inician con la canción del título, en la famosa y frenética escena de la persecución, para continuar con rolas como “Debí saberlo”, “No puedo comprar amor”, “Y la amo”, entre otras y, por supuesto, en la secuencia culminante, durante el concierto televisado, la fenomenal “Ella te ama”, ante un público que grita una y otra vez los nombres de sus ídolos, al borde del éxtasis.

Seguramente las escenas de histeria en la pantalla se extendieron, en 1964, al público en los cines: jovencitos gritones, por supuesto. Y, apenas rebasando los veinte años, John, Paul, George y Ringo jugaban a ser estrellas en los escenarios y ahora en la pantalla de plata, desbordando todo el gozo de su juventud, de la mano del director Richard Lester, quien con La Noche de un Día Difícil hizo lo propio por el cine musical: rompiendo reglas e imponiendo otras nuevas.