sábado, 13 de diciembre de 2008

Más recreo con Bond.

Después de la cruda de ver dos veces 007 Quantum (la segunda vez ya me gustó, por si alguien quería saber), sigo con momentos favoritos surtidos de la serie. Decía antes, los momentos que le dan un buen balance a las películas de Bond y que me hacen volver una y otra vez. Sin ningún orden específico excepto el casi cronológico, van otros 10 (prometo terminar el recuento antes de fin de año...).

11. Dr. No: Bond aprovechando por segunda vez (al menos: es Bond, después de todo) la compañía de la potabilísima traidora china-jamaiquina, antes de entregarla a las autoridades.
12. Goldfinger: El foreplay de Bond y Pussy Galore. Debo estar soñando...
13. You Only Live Twice: Frank nunca cantó un tema de Bond, pero tuvimos su herencia. Nancy Sinatra frasea como su padre una de las melodías más bellas de la serie.
14. You Only Live Twice: Bond escapa en los astilleros saltando de una plataforma a otra, una y otra vez, cayendo de espaldas sobre pilas de cargamento (un doble evidentemente) y en una toma continua el doble del 007 se convierte en Sean Connery, que sigue corriendo para terminar la escena. Nada de cortes ni imágenes sobrepuestas, simplemente trucos de cámara a la antigüita.
15. Live And Let Die: Bond mostrando el engaño de la carta de Los Amantes del tarot. Y por Jane Seymour, cómo no.
16. The Spy Who Loved Me: La bandera británica desplegándose en el remate de la persecusión en esquís.
17. For Your Eyes Only: Sheena Easton en los créditos, voz e imagen. Excelente excepción a la serie.
18. For Your Eyes Only: Carole Bouquet. No no no no no... sólo para tus ojos, James. Y la chamaquita de Ice Castles. Uf (y bien por los productores que pusieron límites a la lujuria de Bond, por una vez...).
19. A View to a Kill: Grace Jones ¿seduciendo? a Bond. Por la Reina, James. Definitivamente.
20. A View to a Kill: Ah, pocos como Christopher Walken para hacer desquiciados mentales en la pantalla.
Pilón: The Spy Who Loved Me: Bond y la agente XXX original (Barbara Bach... ¡suertudo Ringo Starr!) haciendo travesuras en alta mar mientras Nobody Does It Better suena en versión marcial. Mi debilidad por las marchas militares desde niño tiene mucho qué ver y siempre suelto una carcajada con ese final.

De paso inauguro otra breve lista con momentos ridículos a más no poder, que también son parte de la tradición pero que son un testimonio al gran trabajo de Connery y Moore por establecer el espíritu festivo de la serie.

Las ridiculeces de Bond.
1. Dr. No: Un aterrado Bond se deshace del arma mortal secreta del Dr. No (una tarántula) echando mano de un artículo que nunca se le hubiera ocurrido a Q y que enorgullecería a Maxwell Smart: su pantufla, por supuesto.
2. Goldfinger: Estoy seguro que el canadiense Cec Linder era un buen actor, pero es fácil entender que no haya regresado como Felix Leiter en Thunderball. ¿A poco no parece más bien un vendedor de enciclopedias?

5 comentarios:

adayin dijo...

Pero y las ridiculeces de tooooda la cinta de Tamahori y ultima (gracias a Dios) de Brosnan. Desde el villano, hasta Halle Berry, hasta "el chivo" hasta el auto invisible hasta los inservibles y nefastos efectos especiales.

Jeje, ya... respiro... ya. me desahogue

El Duende Callejero dijo...

Heeey... ¿On 'ta el Bond disfrazado de burgues gay rodeado de mujeres? Su misión más peligrosa... Por largo casi lo descubren.

Joel Meza dijo...

Respira, Sergio, respira...

Duende, sólo la ví una vez y en partes, mientras atendía a un bebé recién nacido. No puedo comentarla con justicia, pero sí, ese episodio de Bond gay se pasea en mi mente entre lo sublime, lo ridículo y lo Garcés.

Carl Zand dijo...

En OHMSS, cuando Bond se hace pasar por Sir Hilary Bray en los alpes. Cuando se acuesta con una de las chicas en la clínica, ella le llama, Sir Hilary... El le responde: Call me, Hilly. Se entiende el chiste, obviamente de: Call me James! Y llega a su cuarto y se dice a sí mismo en el espejo, Hilly, you old devil. lazenby hizo un buen Bond. Efímero, y una buena película en genersl, con un Blofeld muy amanerado para mi gusto (Telly Savalas). Y también, recuerdo el invento más ridículo de "Q", el hilo radiactivo... Ugh.

Carl Zand dijo...

Ah, al comienzo de la pel. como ya lo habíamos comentado alguna vez: That never happened to the other fella.