jueves, 11 de mayo de 2017

Cómo ser un Latin Lover **

(How to be a Latin Lover, EUA 2017)
Clasificación México ‘B’/EUA ‘PG-13’
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Lo más interesante de “Cómo ser un Latin Lover” es volver a ver a Eugenio Derbez bajo las órdenes de un director distinto a él y, por lo tanto, despojado o al menos alejado de las exageradas mañas actorales que, cuando se dirige él mismo, parece considerar indispensables para hacer reír. Vea, si no, todos sus programas de tele y su personaje en “No se aceptan devoluciones”, su exitoso, monetariamente hablando, debut de 2013 como director de cine y actor protagónico. En esta ocasión, el también debutante director Ken Marino logra, la mayor parte del tiempo, que Derbez sea consistente con el resto del reparto.

La historia es sencilla: “Máximo” (Derbez) es un mantenido gigoló en Los Ángeles, que se queda sin dinero y sin casa, cuando es mandado a volar por su millonaria y anciana esposa de los últimos 25 años (Renée Taylor, la mamá de la televisiva Nana Fine). Su opción es que ahora lo mantenga su propia hermana (Salma Hayek propinando “zapes” a Derbez en cada escena) y el resto de la película se dedicará a educar a su simpático e inocente sobrino de 10 años (el joven actor canadiense Raphael Alejandro) en las artes de ser el Latin Lover del título.

Escrita por los primerizos Chris Spain y Jon Zack, la película inicialmente fluye sin problemas, ligando, una tras otra, situaciones más o menos graciosas. Eventualmente, después de la mitad, la comedia es sustituida por la clásica trama del protagonista descarriado que aprende su lección de vida al decepcionar al personaje que más quiere. Como siempre digo en casos así, el problema aquí no es la falta de originalidad (de eso vive Hollywood) al repetir una trillada fórmula, sino hacerlo sin nada de ingenio, simplemente coloreando por números.

Al menos hay un competente reparto de actores cómicos gringos acompañando a Derbez, encabezados por Rob Lowe (que ya ha hecho toda una carrera de burlarse de su propia condición de ex niño bonito del cine), que ayudan a mantener las risas en esa segunda y floja mitad. Ni modo, ni Derbez ni el director Marino tienen todavía el peso suficiente para arriesgar un producto de estudio hollywoodense.

6 comentarios:

Champy dijo...

Sinceramente yo me sorprendí del éxito que dicen estaba teniendo en los yunaites...como citas, un arranque fluido, simpático, pero de repente se estanca y ya nada la salva.
Un par de escenas chaplinescas no salvan un título, y Salmita se ve mona, y cae más o menos, pero no levanta ni salseando ni cacheteando.
Creo que lo más rescatable es la trama infantil.

2046

Pablo Villalobos dijo...

No se si ustedes hayan visto las películas de Torrente de Santiago Segura, pero desde que ví la primera me dije, de aquí soy. Desde entonces me he malacostumbrado a ese sentido del humor irreverente y políticamente incorrecto. Para acabarla, precisamente un día antes de ver la película de Derbez (que ya habían cacaraqueado bastante él y Salma en televisión presentándola como la octava maravilla del cine de comedia en inglés producto de un mexicano), tuve la oportunidad de ver "Villaviciosa de al lado" y como es del estilo de Torrente, me reí como hacía mucho tiempo no lo hacía. Debe ser por eso que cuando ví la de Derbez, sólo hice, meh!

Seguramente sólo me reí cuando por segunda vez atropellan al inválido de la silla de ruedas.

Champy dijo...

Muchos coincidimos que el que se debió llevar los billetes fue el inválido...y los chamacos.

Ya....pa'cuando subes Alien Covenant???

Estoy que me cueso.

2046

Joel Meza dijo...

Champy, a mí me divirtió más la subtrama de los prestamistas que la del niño, pero al final ninguna de las dos tuvo suficiente para llevar la segunda parte. En todo caso, hubiera preferido ver más tiempo la subtrama de la relación de Máximo con su compa gigoló gringo. Y sí, Salma realmente no tiene mucho qué hacer, excepto verse muy bien y regañar de vez en cuando a Derbez (en cuando).

Pablo, sí, soy medio fan de Santiago Segura y su Torrente. Hace unos 15 años ví dos y me carcajeé de lo lindo ante tanta guarrada. Pero creo que Derbez va por otro lado en el cine: humor Adamsandleriano, así que no hay esperanza de que de veras nos carcajeemos con alguna de sus futuras películas.

Champy, Alien Covenant, ya casi la termino. Mañana jueves estará por aquí.

Pablo Villalobos dijo...

Lo se... ese tipo de humor sólo lo he visto en el cine español. snif!

Yo soy fan de Derbez y aparte de algunos sketches que hizo con Chupitos, lo que más disfruto hasta la fecha como si fuera la primera vez que los veo, son sus tres temporadas de los Peluches, incluyendo la boda con Alessandra.

Eso de que Salma le insistió para incluír los zapes "mexicanos" quesque porque ya estaban quedando en el olvido, quien sabe, porque Federica se la vivió dándoselos a Ludovico amén de las jaladas de greñas, y allá sí era algo muy chistoso!

Joel Meza dijo...

Sí, los mentados zapes de Salma no fueron chistosos y menos porque cada vez que lo hacía, decía "¡Zape!"