viernes, 24 de octubre de 2008

2 Chicali Film Fest, Día 1/Siempre hay una primera vez.

Para María, mi bella esposa. Gracias por este regalo de cumpleaños, que me recuerda que lo importante es proponer.

Que yo recuerde, nunca había asistido a un festival de cine. (Bueno, sin contar los antiguos festivales de PECIME en los 70s y 80s del siglo pasado, o los más recientes Tour de Cine Francés y el Giro Italiano organizados por Cinépolis, nunca había asistido a un festival de cine. Así que para fines prácticos) He aquí mi primera vez.

Entonces mi duda después del primer día es: ¿cómo se reseña un festival? Bueno, supongo que depende del tipo de festival. En el caso del Chicali Film Fest, la selección parece consistir completamente de películas premiadas en otros festivales, así que creo que el asunto no va por el lado de "ésta es buenísima y aquella es un churrazo infecto". Más bien, el resumen de este primer día fue, sobre todo, de disfrute visual y narrativo. Como sigue.

Máquina (Gabe Ibáñez, España 2006). La violación vengada. Siempre pensé que los procesadores de alimentos tenían algo de obscenos y violatorios. Protagonizada por Iazua Larios, que apareció ya en nuestras pantallas poniéndose una enchilada en Apocalypto, de Mel Gibson.

Topeka (Asier Altuna, España 2004). Si a usted también le indignan o al menos le inquietan las peleas de gallos, espere a ver las peleas de cabras, donde los hombres/machos de un pueblo español buscan matar el aburrimiento a costa de los pobres animalitos, que tal vez un día se liberen a punta de topes.

La primera vez (Borja Cobeaga, España 2001). ¡Ajá! Es bueno saber que no soy el único con primeras veces. La otoñal Mariví Bilbao nos ofrece... un cafecito. Mi primera vez, por cierto, con la señora Bilbao, que repite, para nuestro placer, apariciones en otros dos cortos de este primer día.

La Guerra (Luiso Berdejo/Jorge Dorado, España 2005). Toda víctima de una guerra deja un hueco en la humanidad. Ese hueco es terrible cuando las víctimas son niños. El desenlace de La Guerra tal vez es muy elaborado... pero, qué guerra es simple. El monólogo infantil se descubre, incluso, emocionado ante la aventura. Hasta que llega la realidad.

Eramos Pocos (Borja Cobeaga, España 2005). La violación vengada, nuevamente. ¿Para qué viven los machos, sino para explotar a sus mujeres? Mariví Bilbao en su segunda aparición de la noche, revive al reafirmar el machismo de "sus" hombres.

7:35 de la mañana (Nacho Vigalondo, España 2003). Cuando fui a España siempre me parecieron extraños los bares donde la gente desayuna un pan tostado y un café antes de empezar -o continuar- su día de trabajo. Creí que era el único que pensaba así. Vigalondo nos lo dice con música.

Belarra (Koldo Almandoz, España 2003). Mujer, cestos, hierba, hijo, hombre, guadaña, hierba. Haga la suma. O mejor no.

For(r)est in the des(s)ert (Luiso Berdejo, España 2006). Cuando uno es niño, a veces siente que nadie lo entiende. Y uno siente que hay que escapar. Mejor si uno es abducido. Aunque no haya ninguna nave espacial. Luiso Berdejo cuenta otra historia de niños ante la aventura, el día de hoy.

Tercero B (José Mari Goenagra, España 2002). Toda historia tiene dos lados. Todo maleante paga su precio. Y Mariví Bilbao repite. Hasta ahí llega su primera vez.

... ya no puede caminar (Luiso Berdejo, España 2001). ¿Cómo se le pierde el miedo a los bichos? Enfrentándolos, por supuesto. Cuando Pacheco, un mocoso miedoso aprende a enfrentar sus miedos, el cielo (o mejor dicho, el suelo) no es el límite. Pobre de la niña que se le atraviese. Justo cuando el previsible desenlace llega, una perfecta entrega final por parte del pequeño Junio Valverde, quien intepreta a Pacheco, logra un fenomenal punch line. El primer corto de Berdejo, por cierto. Y su tercero de este festival.

Sintonía (José Mari Goenagra, España 2005). Goenagra vuelve a enfrentar en este corto a un hombre y una mujer, en condiciones tal vez igual de tensionantes que en Tercero B, pero de una buena manera. Como todos hemos estado ahí alguna vez, todos le aplaudimos al héroe.

El tren de la bruja (Koldo Serra, España 2003). Si usted conoce bien sus películas de terror sangriento, claro que adivinará por dónde va El tren de la bruja. Pero las risas nerviosas y las carcajadas no se hacen esperar. Aunque el final llega antes de que se acabe el corto. Ah, y Nacho Vigalondo presta su cabeza.
Los cortos presentados este primer día son una selección del Proyecto Kimuak, 1998-2006, del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco.

Todo el programa está siendo presentado en la sala IMAX del museo Sol del Niño, en Mexicali, B.C. La asistencia de este primer día fue muy baja pero no salimos defraudados. Aparentemente falta promoción del festival que genere el interés suficiente para atraer al público, en una ciudad con varias universidades que ofrecen licenciaturas en Comunicación y Artes Audiovisuales y donde realmente no hay nada qué hacer sino ir al cine. Pues a poner de nuestra parte para que crezca.
Por otro lado, fue un gusto compartir la primera parte del programa con Adolfo Soto, de la muestra internacional de cortometrajes Golosina Visual, que estará cerrando este 2 Chicali Film Fest con una selección, el domingo próximo.

Lo que sí es un hecho, con todas las de la ley, es que nunca había reseñado un festival de cine. (Bueno, sin contar unas cuantas notas en ese Tour de Cine Francés hace algunos años, cuando todavía escribía para el periódico. Así que, sí) Esta es mi primera vez. Seguimos.

3 comentarios:

Diezmartinez dijo...

Mi estimado Joel: con la excepción del FICCO, a los festivales de cine suele ir poca gente "de a pie". En Guadalajara, Oaxaca, Acapulco (a Morelia no he podido ir todavía) pasa lo mismo. Se supondría que las salas deberían estar, si no a reventar, por lo menos con entradas decentes. No es así. En muchos festivales nacionales he visto películas con dos o tres personas en la sala. En muchas ocasiones uno piensa que se trata de "falta de promoción". Yo no estoy tan seguro. Guadalajara tiene dos décadas haciendo la Muestra (luego Festival) y el fenómeno se repite todos los años. Fuera de alguna película más o menos esperada (por ejemplo, El Violín, Los Ladrones Viejos), las funciones para público suelen estar con malas entradas. En fin.

PS. Ah, se me olvidaba lo más importante: excelentes mini-reseñas.

Joel Meza dijo...

(Ah, muchas gracias, Ernesto. Anoche en el intermedio me dí cuenta que no tenía idea de por dónde empezar la reseña... tanto pedí un festival que se me concedió, supongo. Lo bueno, aquí está.)
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Tienes razón en cuanto a la promoción y ahora recuerdo tus reseñas de otros festivales. Anoche platicando brevemente con algunos de los asistentes sobre el asunto de la escasez de público, el consenso fue también la falta de interés en la gente. Al menos me consta que en la universidad donde doy clase había posters por todos lados. Pero, como dijo un chamaco con quien platiqué camino a la salida del cine, en viernes en la noche lo más atrayente es La Peda.

Àlex Frias dijo...

Hola Joel! Que películas tan interesantes de España pudiste ver eh!! Nada más con la de Nacho Vigalondo y Koldo Serra uno se da por bien servido. Este festival promete mucho por lo que veo. Saludos!