miércoles, 3 de junio de 2015

El gran pequeño *1/2

(Little boy, México/EUA 2015) Clasificación México ‘A’/EUA ‘PG-13’
Calificaciones  ****Excelente ***Buena **Regular *Mala



El camino al infierno cinematográfico está pavimentado de buenas intenciones y para muestra, un gran pequeño botón. El director tamaulipeco Alejandro Gómez Monteverde intenta presentar en “El gran pequeño” una historia sobre la fuerza de la fe, que se desarrolla y termina como un simple cuento al estilo hollywoodense.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el chaparrito Pepper (excelente Jakob Salvati, llevando toda la película), güerito de 7 años en un idílico pueblito californiano junto al mar (los estudios en Rosarito haciendo los honores), sufre porque su papá (un cacheteadón pero buenazo Michael Rapaport) es enviado a pelear contra los japoneses. En clase de catecismo, Pepper aprende que sólo basta una fe del tamaño de un grano de mostaza para mover una montaña, por lo que desea con fe que termine la guerra y su padre regrese a casa. El pueblo entero se burla, tanto por su tamaño (despectivamente lo llaman “pequeñín”, “Little boy” en Inglés)  como por sus deseos. Entonces el sacerdote (Tom Wilkinson, en una breve actuación con su usual corazón en la mano) lo encamina en la manera cristiana de acrecentar la fe: le da una lista de tareas (alimentar al hambriento, visitar enfermos, etc., en resumen: amar al prójimo) y desaparece rápidamente de escena, no sin antes presentarlo con Hashimoto, un viejo inmigrante japonés que es visto con odio por todos en el pueblo, a causa de la guerra. Es claro que la tarea más importante de Pepper será amar al “enemigo”, encarnado, sin deberla ni temerla, en Hashimoto.


Hashimoto (Cary-Hiroyuki Tagawa) ayuda a Pepper a cumplir con las tareas de la lista (en el estilo del Sr. Miyagi de Karate Kid), aunque advierte al cura, y con razón, que no está bien decirle al niño que la fe es como un acto de magia que por sí sola regresará al papá sano y salvo. ¿Qué pasará, pregunta Hashimoto, si el papá muere en la guerra? ¿Se sentirá Pepper defraudado por Dios?


El planteamiento del guión, escrito por el propio Gómez Monteverde junto con Pepe Portillo, da para una buena lección de fe y crecimiento personal, pero lamentablemente es desarrollado a base de fórmulas para un predecible final, sin importar realmente lo que le ha pasado a los personajes. Por ejemplo, ¿qué consecuencias tiene para su relación con Hashimoto el que el apodo de Pepper sea igual al nombre de la bomba que destruyó Hiroshima? ¿Este hecho (el bombardeo que pone fin a la guerra) sirve para aumentar o disminuir la fe de Pepper? “El gran pequeño” no nos deja ver nada de esto, porque se interesa más en recurrir a fórmulas tramposas que lleven a un final feliz, independientemente de la historia que nos está contando. El peor Hollywood, pues. Pero hecho en México.

2 comentarios:

José Antonio Gaitan Richkarday dijo...

Primera persona que me dice que no le gustó. Que este "Bonita" no la hace una buena película, y me sentí algo traicionado con el fake-out de los finales. Y tienes razón, quería mas de Little Boy sufriendo por la bomba, y quería mas Ben Eagle, viendo que es el quien le da fe a Little Boy. Y los bullies son lo mas genérico y aburrido que e visto. Y que hay con el doctor? Nada sale de eso! Pienso que debería ser un cortometraje, quitar lo innecesario, y concentrarse en lo fuerte. También: El diseño estético al principio estuve bien logrado, TODO ESOS COLORES! Pero va disminuyendo el impacto, y entiendo el uso de "filtros" para que parezca en realidad una película vieja, pero meh. En serio estaba interesado con la exploración de Little Boy y la bomba, vino y se fue con esa secuencia. Conclusión: Vean Mad Max, al menos sabe lo que es, lo disfruta siendo, y es bueno en eso.
Siguiente punto: DEADPOOL 12 de FEBRERO!! WOOB WOOB!!

Joel Meza dijo...

Tú lo has dicho, Pepe: meh.
(¿Deadpool 12 de febrero? ¿Por la mañana o por la noche?)