viernes, 8 de febrero de 2013

¡Me Muero Bichi! / IV: Una oferta que no puedo rechazar...


Porque el arte no necesita de estrellitas ni calificaciones, sigue mi batalla personal contra la estupidez de los destruibuidores de cine en México, desde la comodidad de mi sala. En cueros.

El Padrino
(The Godfather, EUA 1972) Clasificación México ´B-15´/´R´

Un hombre maduro, con fuerte acento italiano, se confiesa frente a nosotros, dicendo contundentemente: “Creo en los Estados Unidos. Los Estados Unidos me dieron mi fortuna y he criado a mi hija al estilo americano…“ El hombre, visiblemente perturbado, procede a contarnos cómo dos pelafustanes “no italianos”  golpearon a la muchacha. “Acudí a la policía, como buen estadounidense…” Los muchachos recibieron una sentencia suspendida por un juez y salieron libres: “Me quedé parado ahí, en la corte, como un tonto. Entonces le dije a mi esposa, para tener justicia, iremos con Don Corleone.” Así se nos presenta el dilema central de El Padrino: creemos en las leyes mientras nos convenga y la verdadera justicia no tiene nada que ver con ellas, sino con la del más fuerte.
 
El Padrino es la historia de dos hombres estadounidenses a mediados del siglo XX: Don Vito Corleone (Marlon Brando, en el papel que lo volvió legendario), un veterano jefe mafioso italo-americano que es empujado a dejar el poder ante los negocios cada vez más cambiantes; el otro, Michael Corleone (Al Pacino, prácticamente en su debut), joven hijo de Don Vito, criado “al estilo americano”, incluso héroe de la Segunda Guerra Mundial, que toma la decisión de caminar por la senda de su padre, al reconocer dos cosas, de acuerdo a su percepción. Primero, la justicia se la busca uno mismo y segundo, nada debe ser personal. Todo es estrictamente por negocio.
 
El absorbente relato presentado en 1972 por el entonces joven director Francis Ford Coppola, a partir de una novela de Mario Puzo, muestra desde adentro, como no se había hecho antes, la vida de los mafiosos italianos en los Estados Unidos, con sus negocios ilícitos, manipulando oficiales del gobierno, jueces y jefes de policía, mientras mantienen a toda costa la unidad de la familia, siempre y cuando los negocios no se vean afectados. En ese sentido, quienes ayuden a continuar el negocio, son considerados parte de la familia y así queda claro en las primeras escenas, en que Don Vito atiende asuntos no personales en medio de un suntuoso festín de bodas de su hija.
 
Para Michael, su hijo, la realidad es contundente: el país en el que cree, al que ha defendido en la guerra, está plagado de autoridades corruptas que permiten y hasta propician la fortuna de gente como los Corleone. Si todo es negocio, tal vez no haya diferencia entre estar de un lado o del otro de la ley, mientras se esté con la familia.
Las narraciones paralelas de la caída de Vito y el surgimiento de Michael son puestas en pantalla  por el director Coppola, usando como fondo y subtexto el periodo de la posguerra en los Estados Unidos, en que la economía nacional empezaba a crecer y los negocios ilícitos “tradicionales”, como el juego, ya no daban tantos dividendos. El mercado de las drogas se vislumbraba en el horizonte. La lealtad a la familia, las tradiciones italianas y “el estilo americano” cada vez significan menos cuando el dinero toma precedencia y el mensaje de la película resuena más fuerte ahora, cuarenta años después, a la luz de las realidades de los Estados Unidos y México. Michael descubre, pues, que cree en los Estados Unidos, mientras los Estados Unidos sirvan a su familia… a sus negocios.
 
El Padrino se reestrena en cines mexicanos, durante una semana, por su 40 aniversario, cargando la pesada etiqueta de "la mejor película de la historia", otorgada unánimemente por la crítica internacional a través de los años. Finalmente el público es quien decide y hasta el día de hoy no he conocido a nadie que no sea cautivado por la historia de los Corleone, una absorbente metáfora del capitalismo en los Estados Unidos, que sigue haciéndonos esa oferta que, pues sí, no podemos rechazar.

4 comentarios:

Miguel Fimbres dijo...

Hola Joel,

Pues yo la he visto en TV varias veces; de VHS y DVD y no me la voy a perder en la pantalla grande!

Gracias por el aviso.

Saludos,
Miguel Fimbres
Amigos de la Vid

Joel Meza dijo...

Todo un banquete esta semana en la cartelera, Miguel. Y ojalá el año que viene reestrenen El Padrino II, ¿no?

Carlos Tapia dijo...

Hola Joel como dice una amiga chilena "tanto tiempo" saludos desde cancun ya no he puesto cosas en mi blog pero las obligaciones y el trabajo de repente me no me permitieron leerte mas seguido y subir cosas a mi blog tratare de hacerlo, tu sabes que de cine conozco como de medicina,pero creo que esta y la segunda parte porque la tercera ahh tiene sus baja mas mas que sus altas son las mejores peliculas jamas hechas, increibles actuaciones de pacino, brando,caan, duvall, de niro, simplemente excelsas y quieras o no si te pega a nivel personal por el lado familiar pues tarde o temprano si no ves justicia, equidad o hasta honestidad tomas las primeras 2 en tus manos,lo bueno que aca en mexico eso casi no se da jijiji,saludos y es un placer nuevamente leer tu blog

Joel Meza dijo...

Carlos, qué gusto leerte acá de nuevo. Sí, es feo identificar cosas de El Padrino en lo que vivimos ahora en México.
Te leo en tu blog, saludos.