jueves, 6 de septiembre de 2012

Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros ***

(Abraham Lincoln, Vampire Hunter, EUA 2012) Clasificación México ‘B-15’ / EUA ‘PG-13’

Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala


Hacia el último tercio de película, con los héroes peleando a trancazo limpio contra una parvada de vampiros humanos, en un veloz tren cargado de balas de plata y a punto de descarrilar sobre un elevado puente en llamas, me asaltó la idea de que el espectáculo ya estaba empezando a ser demasiado. En eso, me cayó el veinte… estoy viendo una película titulada nada menos que Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros. ¿Pues qué esperaba?


No hay engaño: la película trata sobre la vida de Lincoln, tanto antes como después de llegar a la presidencia. En el camino, conocemos cómo se le sembró el germen libertador, cómo conoció a su futura esposa y a su socio y consejero de toda la vida. También vemos cómo el veinteañero Lincoln (Benjamin Walker, igualito a Liam Neeson hace treinta años) se enrola en una cruzada para matar a los vampiros humanos que plagan a la nación y que básicamente se concentran en los estados del sureste. ¿Adivina usted a dónde va el asunto? Ecole: la Guerra Civil de los Estados Unidos no fue entre Yanquis y Confederados, sino entre Yanquis y… ¡vampiros!


El reto del director ruso Timur Bekmanbetov es, por supuesto, amalgamar exitosamente un cuento de vampiros con la historia de uno de los presidentes más admirados e influyentes de la Unión Americana. ¿Lo consigue? Mire, si el personaje central se hubiera llamado Perico de los Palotes, la película habría sido igual de entretenida, con todas sus maromas, patadas voladoras, balazos, acuchillamientos y decapitaciones, todo en un tono fantasioso que se acentúa gracias a los efectos especiales y los movimientos de cámara que permiten seguir los brincos por arriba, por abajo, por un lado y por el otro. Creo que el hecho de que no se trata de Perico sino de Lincoln, al principio da risa y por el resto de la película distrae, pero no al grado de desecharla.


Hay cierto ingenio para acercar la historia de vampiros con la historia real, aunque su narrativa episódica terminó por darme la sensación de estar viendo una serie de cortometrajes que anuncian la película por venir. Afortunadamente, llega esa magnífica y divertidísima escena del tren y uno no puede más que decir: “¡Chin, se me acabaron las palomitas!” Garantizado que nadie se mueve de su asiento hasta que termine.

4 comentarios:

Rafa Ibarra dijo...

¡Tres estrellas! Vaya que te entretuvo, Joel.

El tema de los "wampiros" no es de mi preferencia. La única que me ha gustado es la parodia "Dracula: Dead and Loving It" de Mel Brooks y Leslie Nielsen. ¡Buenérrima!

Saludos.

Miguel Fimbres dijo...

Hola Joel,

La renté la semana pasada y la verdad me entretuvo bastante.

Saludos,
Miguel Fimbres
Amigos de la Vid

Joel Meza dijo...

Ojalá más cineastas se dedicaran a hacer películas entretenidas bien hechecitas, ¿no?
Saludos, Miguel.

Saludos, retrasados, Rafa.

Rafa Ibarra dijo...

:-)