sábado, 2 de abril de 2011

El Cisne Negro *

(Black Swan, EUA 2010) Clasificación México 'B-15', EUA 'R'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Darren Aronofsky nos cuenta la historia de una ballerina con desórdenes mentales que la hacen percibir una versión distorsionada de la realidad, lo cual la lleva a tomar literalmente las instrucciones del director de su compañía de ballet, que la ha elegido para interpretar los papeles principales de El Lago de los Cisnes: dos gemelas que se convierten en un cisne blanco (la buena) y un cisne negro (la mala).

Mire, el director Darren Aronofsky abre su juego muy temprano, para mi gusto: El director de la compañía de ballet (Vincent Cassel) les cuenta a las bailarinas la trama de El Lago de los Cisnes durante las escenas de audición, por supuesto para beneficio nuestro como espectadores de la película. No tengo bronca con ello, al contrario. Ahí, Cassel nos narra que las hermanas gemelas de la historia han sido hechizadas y convertidas en cisnes. La hermana mala, el cisne negro, engaña y enamora al príncipe, originalmente enamorado de la gemela buena quien, descorazonada, se suicida.

Al elegir a Nina, nuestra protagonista (Natalie Portman), para interpretar ambos papeles, Cassel le advierte que su forma de bailar es perfecta para el cisne blanco pero todavía le falta mucho trabajo para convertirse en el cisne negro, la gemela mala, que debe ser desenfadada, seductora, tramposa. Mala, pues. Y pues anda vete que Nina toma las instrucciones para su vida, no sólo para el escenario y adivine lo que va a pasar en su lucha por convertirse en el cisne negro...

Contada siempre desde el punto de vista de Nina (la nerviosa cámara al hombro la sigue todo el tiempo, TODO EL TIEMPO, por lo que continuamente vemos la nuca de Nina por encima de lo que ve ella), básicamente todos los personajes están en su contra: su posesiva mamá, una bailarina retirada a edad temprana por la maternidad; el exigente y medio degenerado director; la anterior prima ballerina, retirada a fuerzas por la compañía y una nueva compañera que aparentemente es su competencia más fuerte para interpretar los mismos papeles.

Estos elementos claramente darían pie a una absorbente película de suspenso, incluso a un thriller criminal, si usted quiere, pero Aronofsky ha mostrado en sus películas anteriores y en ésta, que su interés no va por ahí. A él le gusta explorar las obsesiones destructivas de sus personajes (para mayor referencia, véase Pi o Réquiem por un Sueño, por ejemplo) y en el caso de El Cisne Negro, a mí las obsesiones de Nina y su comportamiento simplemente me parecieron molestos, predecibles y aburridos.

El que Aronofsky insista en ese punto de vista de la protagonista de forma tan gráfica me resultó cansado y sólo hubo un momento en que sentí empatía por uno de los personajes: una toma muy breve a la cara de la mamá de Nina (Bárbara Hershey) durante la función del estreno, en el que vemos, por unos segundos, a una mamá conmovida por el trabajo de su hija.

Finalmente, si todos los personajes están presentados desde el interior de Nina y es claro desde muy temprano en la película que lo que vemos es lo que ella percibe, ¿por qué habríamos de ponernos de su lado y en contra de los demás? Hombre, hasta lástima llegué a sentir por todos los demás personajes, sufriendo en sus trabajos y en sus vidas los traumas de una loca. Lo que nos queda como espectadores es, ya que pagamos el boleto y si no hay nada mejor que ver en el cine de al lado, aceptar ser testigos de ese viaje de Nina para llegar, desde el cisne blanco, al cisne negro. Seguramente ha habido y habrá mejores versiones de esta historia, empezando por los citados trabajos anteriores de Aronofsky.

6 comentarios:

Rafa Ibarra dijo...

Qué tal Joel. Interesante análisis de la película el que haces en este artículo. Ésta es la primera película que veo de este director, y pues me gustó.
Es cierto que desde el inicio, cuando se dice que Nina es perfecta en todo, fue que me imaginé que su perfeccionismo la llevaría a suicidarse como el personaje que está representando en el ballet. Si no lo hacía, no sería todo perfecto.

Y la escena en que las piernas se le convierten en patas de cisne, al menos en el cine donde yo estaba, causó carcajadas en vez de..., en vez de... ¿¡Qué diablos buscaba el director con esa escena!? No lo sé. Si tu lo sabes, me avisas, por fa.

Saludos.

Joel Meza dijo...

Justamente, Rafa, Aronofsky se caracteriza por usar imágenes grotescas para representar las obsesiones de sus personajes.

Te recomiendo Pi, mucho mejor lograda que ésta.

Josafat M. dijo...

Qué bueno que no estoy solo en esto. Saludones, mi buen Joel.

Àlex Frias dijo...

Tan drástica es tu calificación de "mala" Joel? No la he visto, pero no me he topado con tan baja valoración jajaja. Ya te diré mi opinión.

Joel Meza dijo...

Josafat, hay que formar un club.

Àlex, la película es muy entretenida hasta cierto punto y luego me aburrió más o menos al punto de la molestia. Realmente esperaba más de Aronofsky.

miguel dijo...

Hola Joel,
A mi me entretuvo bastante la película, aunque probablemente mucho tuvo que ver el eye candy que es Mila Kunis; por cierto coincido contigo en que Pi es mucho mejor película.

Salud!!!...os
Miguel Fimbres
Amigos de la Vid