Esta semana, contra mis convicciones, ví los avances de Avatar en 3D, no sin cierto nerviosismo, nomás para ver si con el puro corto tenía para reconsiderar todo lo que sabía sobre ver cine y... no pasó nada. Se acabó el corto, empezó la función, me comí mis palomitas y me tomé mi soda, se acabó la película, leí los créditos, me levanté, fui al baño, me lavé las manos antes y después, me subí al carro y regresé a mi casa. No cambió nada.
Bueno, sí cambió algo: ví un corto. Maldito seas, James Cameron; me has cambiado.
Mostrando entradas con la etiqueta Avatar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Avatar. Mostrar todas las entradas
viernes, 11 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)