El Amanecer de los Muertos ***
(Dawn of the Dead, EUA, 2004) Clasificación ‘C’
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Nota el 7 de Febrero, 2008: Quién lo iba a decir, nomás los deja uno sueltos y mira las porquerías que hacen. Zack Snyder tuvo un excelente debut con este refrito del clásico de George Romero; le dimos nuestra confianza (y nuestro dinero en taquilla) y regresó en 2006 (2007 en México) con esa cosa que le gustó tanto a la raza y que se llamó 300. En fin, ya ve usted cómo es la raza. Y luego por qué nos atacan los zombis.
Por fin, una película de zombis que asusta, asquea y divierte. Esta reelaboración de El Amanecer de los Muertos, la setentera película de George Romero, aún sin la ventaja de la originalidad, es el mejor intento en este subgénero por parte de Hollywood en muchos años.
La trama, como en toda película de zombis que se respete, es muy sencilla: sin decir agua va algunas personas mueren, reviven y la agarran contra los buenos y sanos, para convertirlos en muertos vivientes igual que ellos. La “molestia” se riega como si fuera gripa, y muy pronto los zombis son mayoría. Claro que el recurso de contagiar por medio de mordidas siempre resulta efectivo para surtirnos de escenas grotescas y asquerosas, y esta versión no es la excepción. Nuestros héroes son una enfermera, un policía, un joven cuya esposa está MUY embarazada y un tipo milusos, que por casualidad van a parar juntos a un centro comercial. El lugar les sirve como fuerte en su defensa contra los muertos mordelones, al estar surtido de comida, ropa y una que otra arma menor. Ahí se les unen otros personajes, algunos útiles y otros no tanto, pero que realmente no estorban y proporcionan risas y algunos momentos de tensión.
Pero no nos engañemos, a lo que vamos todos es a ver cómo los personajes presentados van cayendo poco a poco a manos de los monstruos, que tienen la mala costumbre de aparecer por las orillas de la pantalla, un comportamiento sorpresivo para los personajes de la película, pero confiable para nosotros, que en cuanto vemos un espacio vacío a un lado de la imagen proyectada, sabemos que por ahí va a aparecer el enemigo. Otra cosa que es parte de la diversión, es ver cómo buenos y sobre todo malos son destazados con cualquier artículo a la vista. Aquí, baste decir que una sierra motorizada es puesta a buen uso.
Narrativamente hablando, El Amanecer de los Muertos pierde varias oportunidades de crear conflictos entre los personajes vivos (los zombis, realmente, no tienen mucha personalidad que digamos), pero las escenas de ataques mutuos están tan bien montadas y ligadas, que no hay momento para el aburrimiento. Dos de las subtramas están tan bien manejadas que nos hacen interesarnos por sus protagonistas, y los respectivos desenlaces no sólo son para hacernos brincar del asiento. Y sobre todo, el humor con que se toma todo el asunto penetra muy bien en la disposición natural del público a reírse en momentos de nerviosismo.
Con clasificación “C”, por la violencia gráfica principalmente, El Amanecer de los Muertos es el tipo de película que uno puede disfrutar ampliamente sin ningún remordimiento, antes de volver a las responsabilidades de entretener a los niños en estas vacaciones. Por cierto, si usted se tiene que chutar Scooby Doo 2 por esta causa, tenga el consuelo de que ambas están escritas por la misma persona. Eso ya debe valer de algo.
(Publicada originalmente el 4 de Abril de 2004, en La Voz de la Frontera.)
Mostrando entradas con la etiqueta El Amanecer de los Muertos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Amanecer de los Muertos. Mostrar todas las entradas
jueves, 7 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)