viernes, 5 de febrero de 2016
Creed: Corazón de campeón ***
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Mala *Regular
Hay una razón por la que Sylvester Stallone está nominado al Óscar como Mejor Actor Secundario por su trabajo en Creed: en ningún momento de la película dudamos que a quien estamos viendo es a un avejentado Rocky Balboa, siempre amable, dicharachero y con un gran corazón, aunque ya con la lentitud de los años, sobre todo a la hora de acompañar a su pupilo en el camino al ring.
El novel Ryan Coogler escribe y dirige esta especie de continuación de la serie de películas de Rocky, aprovechando la idea popular de que la historia siempre se repite. En este caso, el descubrimiento de un gran boxeador en un muchacho que viene de la calle, como vimos en la primera película, hace nada menos que 40 años. El nuevo boxeador descubierto es, como el nombre lo dice, hijo de Apollo Creed, antiguo contrincante y luego mejor amigo de Rocky. Creed murió sin conocer a Adonis, este hijo nacido fuera de matrimonio y ahora el muchacho, después de una infancia difícil, busca al viejo Rocky en su deseo de ser un gran boxeador.
Creed: Corazón de Campeón, no tiene sorpresas para el público y sí muchos buenos momentos visuales y auditivos, todos apoyados en la nostalgia de Rocky o, para quienes no han visto las famosas películas, apoyados en el legado de la original, sobre un Don Nadie que termina haciéndola en grande por su propio esfuerzo, tema común en Hollywood.
Siendo una película sobre boxeo, se agradece que el director Coogler muestre buena acción de peleas sobre el ring. Notable, en particular la escena de la primera pelea de Adonis ya entrenado por Rocky. En una toma (aparentemente) continua se muestra el combate sin cortes, desde que Adonis sube al ring hasta que termina la pelea. Un gran trabajo de la fotógrafa Maryse Alberti y los editores de cabecera de Coogler, Claudia Castello y Michael P. Shawver. La energía en pantalla es palpable y no se diga la emoción en las butacas del cine.
jueves, 23 de agosto de 2012
Los Indestructibles 2 **
(The Expendables 2, EUA 2012) Clasificación México ‘B-15’ / EUA ‘R’
Calificaciones: **** Excelente ***Buena **Regular *Mala
Parece que fue ayer... hace 30 años las películas hollywoodenses más taquilleras consistían de sangrientas escenas, una tras otra, repletas de balazos, explosiones y peleas a puño limpio, protagonizadas por feos y musculosos actores de limitadas dotes histriónicas. Sin duda, Sylvester Stallone, con Rambo (y sus secuelas) y Arnold Schwarzenegger con Comando y Depredador, por mencionar algunas, reinaron en la década de los ‘80s.
¿Todo tiempo pasado fue mejor? Stallone parece convencido de ello, a juzgar por su filmografía reciente: la cuarta parte de Rambo, la sexta parte de Rocky y ahora la segunda parte de Los Indestructibles, donde no sólo revive glorias pasadas en el cine de balazos y sangrita, sino que invita a sus antiguos rivales de taquilla a que lo acompañen en este paseo por el camino de la nostalgia.
Aunque algunos son más jóvenes y siguen protagonizando exitosas películas de acción, como Jason Statham, definitivamente el atractivo para cualquiera mayor de cuarenta años es ver interactuar a Stallone con Dolph Lundgren (el infame Ivan Drago de Rocky IV), con el duro de matar Bruce Willis y, por supuesto, con los platos fuertes del cartel, aunque sus tiempos en pantalla son bastante reducidos: el mítico Chuck Norris y el Terminator en persona, Arnold Schwarzenegger. La película es completamente conciente de ello y las referencias autoparódicas (la inmortal “I’ll be back”, por ejemplo) hacen reír, pero no tanto como seguramente tenían pensado los cineastas cuando filmaron esas escenas. Por otro lado, sorpresivamente Dolph Lundgren se gana la papa como comediante. Quién lo hubiera pensado.
El crítico de cine de Chicago, Gene Siskel, decía que una película tiene la obligación de ser más interesante que un documental de los mismos actores sentados a la mesa, comiendo. El asunto aquí es que el alimento de estos hombres del cine de acción, por muchos años, básicamente fue la moronga que salpicaba en todas sus películas. Por lo tanto, sí: Los Indestructibles 2 resulta al menos tan interesante como ver a Stallone, Schwarzenegger, Van Damme y Chuck Norris sentados, lonchando juntos.
