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sábado, 12 de febrero de 2011

Los Ojos de Julia *

(España, 2010) Clasificación B-15
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Hay una escena, en esta película de terror, en que Julia, la heroína buenona y gritona descubre el juego del asesino y le espeta un "¡hijo de puta!", precisamente frente a la señora madre del tipo. Hasta donde sabemos en ese punto de la película, la buena ancianita no está involucrada en los crímenes y está tan horrorizada como quien suelta la mentada de madre. No dice nada bueno de Los Ojos de Julia el que el impotente insulto sea recibido por el público en la sala con una sonora carcajada, por la aparente insensibilidad de Julia.

Básicamente así transcurren los 112 minutos de Los Ojos de Julia, del catalán Guillem Morales, donde Belén Rueda, a quien vimos anteriormente en la excelente El Orfanato (producida también, como ésta, por Guillermo del Toro), se tropieza una y otra vez con un intento de trama que da absurdas vueltas para ligar malos intentos de clichés tras clichés y plagios tras plagios de otras películas de suspenso, empezando por el asesino con un motivo "me robaron mi patito de hule" (como nadie voltea a verme, mi venganza al mundo es tener novias ciegas; huy...). Hombre, hasta el enfrentamiento final (o en todo caso creo que fue el enfrentamiento final, ya perdí la cuenta) con el asesino nos da a Julia usando como única arma el flash de una cámara, provocando nuevas carcajadas en el respetable. Baste recordar la impotencia y desesperación que uno siente como espectador ante la futilidad de la misma acción (y prácticamente el mismo efecto visual en pantalla) por parte de Jimmy Stewart en La Ventana Indiscreta, de Hitchcock, para ver cómo la cinta de Guillem Morales pierde.

Debo decir que la propuesta visual de Morales y su cinefotógrafo Oscar Faura (el mismo de El Orfanato) me pareció bien empleada para crear la sensación de encierro por parte de la protagonista al perder la vista: Morales y Faura se las ingenian para que en esa parte de la película no podamos ver a los demás personajes, excepto por una mano o una espalda, guiándonos únicamente por sus voces. Por otro lado y ya que menciono el sonido, la excesiva partitura de Fernando Velázquez no cesa de decirnos qué debemos sentir en cada escena. Hasta donde recuerdo, Velázquez hizo mejor trabajo, precisamente, en El Orfanato. Mire, pa' qué me ando con rodeos: si quiere ver una película de terror, producida por Del Toro, fotografiada por Faura, con la música de Velázquez y con los gritos de Belén Rueda, rente El Orfanato.