Mostrando entradas con la etiqueta I love you man. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta I love you man. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de mayo de 2009

I Love You, Man***

(EUA, 2009) Clasificación 'B-15'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

"All the world's indeed a stage
And we are merely players,
performers and portrayers."

Limelight, de Neil Peart (Rush)

Ah, qué bonito es cuando las comedias románticas siguen bien la fórmula: el muchacho y la muchacha se conocen, puede que se caigan mal al principio, luego se enamoran y todo marcha sobre ruedas, pero uno de los dos descubre "el secreto" que los separará... hasta que ocurra "el redescubrimiento" que arreglará las cosas. El muchacho dirá el elusivo "te amo" (legado de John Wayne a Hollywood: que los hombres no puedan soltar la frasecita, sin duda), la muchacha se emocionará como no tiene usted idea, vivirán felices para siempre y nosotros nos reiremos, nos emocionaremos y suspiraremos, no necesariamente en ese orden e incluyendo a los hombres que vemos la película. Faltaba más.

Justo eso pasa en I love you, man. Primero conocemos a Peter, un buen tipo que está comprometido para casarse con la bella pero terrenal Zooey. Aunque Peter es tan buen mozo, Zooey tiene una sola duda (mujeres, mujeres...). ¿Dónde están los amigos de su prometido? Bueno, resulta que no tiene ninguno, ya que ha dedicado su vida a sus novias de adolescencia y ahora a su trabajo. Zooey entiende perfectamente, ya que Peter es el novio perfecto. Pero... ¿a poco no sería bonito que tuviera un mejor amigo que pudiera ser su padrino de bodas? Claro que Peter tiene papá y hermano, con los que se lleva perfectamente, pero en la tradición estadounidense (al menos en las películas) el padrino debe ser el mejor amigo del novio. De ahí el nombre en Inglés, supongo: "best man" (aunque, como dice Jerry Seinfeld, o George Carlin, no recuerdo: si en la boda hay un novio y un "best man", el mejor hombre, pues, ¿por qué la novia se está casando con el otro?).

Pero espere, estimado lector. Los elementos de la comedia romántica todavía no aparecen. No, la pareja protagónica de I love you, man, no son Peter y Zooey, sino Peter y... su mejor amigo. Bueno, cuando lo encuentre, esto es. Lo que sigue a este planteamiento es una serie de "audiciones" donde Peter usa los clasificados para salir con distintos hombres en "citas de hombre", con el objetivo de conocer al mejor amigo. (Ah, qué gringos tan complicados. Hace algunos años leí un anuncio de un curso en alguna ciudad de California para aprender a tocar a otras personas. Y por tocar, realmente querían decir tocar, es decir, estirar la mano y ponerla sobre, digamos, el hombro de otra persona para hacer contacto humano...)

Estas breves escenas son divertidas pero empiezan a hacerse cansadas después del tercer candidato. Afortunadamente es cuando la película nos presenta (y le presenta a Peter) al baquetón de Sidney. Desde que lo vemos por primera vez, de entrada, Sidney nos cae re-bien y podemos imaginar que tendremos otra versión de la pareja dispareja: Peter es el adulto serio y organizado, Sidney el eterno adolescente. ¿Duda usted que la simbiosis cambiará para bien la vida de ambos y se convertirán en los mejores amigos para siempre?

Por supuesto, uno no va a ver comedias románticas, así sean de hombre con hombre, esperando que la fórmula sea reinventada; después de todo, el chiste no está en el chiste mismo, sino en cómo se cuenta y I love you, man lo cuenta muy bien. Peter no es un personaje ridículo ni extremoso, simplemente es un buen tipo que tiene una excelente relación con su novia, con sus padres, hermano y con sus compañeras de trabajo. Sidney, por otro lado, es ese amigo que todos tenemos o hemos tenido alguna vez, que va por el mundo sin ocuparse de convencionalismos y aunque sabemos que trabaja en algo, realmente su vida no gira en torno a su trabajo, sino al disfrute total (adolescente eterno, ¿no le dije?).

Creo que el secreto para que I love you, man funcione tan bien, está en el inspirado reparto y en la nada estorbosa dirección de John Hamburg, que también escribió el guión. Paul Rudd, como Peter, confirma una vez más su buen tino para la comedia discreta. Confieso que la primera vez que lo noté fue en Virgen a los 40, como el perfecto degenerado amigo del protagonista, aunque me dí cuenta que lo había visto ya en Anchorman: The Legend of Ron Burgundy, también haciendo segunda al personaje central. Luego, ya con conocimiento de causa, ví cómo su personaje en Knocked Up daba el soporte correcto a la historia principal. En las tres películas Rudd nunca está de más ni de menos y no creo que sea casualidad que generalmente su personaje -secundario- tenga una escena para él, que se entrama muy bien con el resto de la historia. No me extraña que por fin sea "el muchacho" de la película.

En cuanto a Sidney, no recuerdo haber visto antes al grandote, desgarbado y desenfadado Jason Segel. Dicho lo cual, claro que lo he visto, en uno de esos amigotes que he ido coleccionando en mi paso por este mundo. Por ahí me queda todavía, para fortuna mía, alguno de esos niñotes con quienes, independientemente de sus responsabilidades en la vida, una cerveza, una pizza y un buen disco de rock son el nirvana.

Así, cuando Sidney finalmente logra el milagro de que Peter se abra y reciba en su vida al "mejor amigo", ni su prometida Zooey (interpretada por Rashida Jones -viva el mestizaje, por cierto), ni nosotros, vemos más que sinceridad en la culminante expresión de amor del uno al otro. Hombre, hasta el pretendiente homosexual de Peter se conmueve, faltaba más.

Nota 1: Deliberadamente he dejado fuera de la reseña el título para México, Te amo, brother. Qué, ¿se supone que ahora todos somos barriobajeros fresas? ¿Qué tenía de malo Te amo, hombre?
Nota 2: Cuando Peter y Sidney se encierran a oir rock, de veras oyen rock: hay que verlos cantar y bailar con Rush en vivo, nada menos.