Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
El planteamiento de la más reciente película del director Clint Eastwood es sencillo: el Capitán Sully (Tom Hanks) intenta hacer entender a los agentes federales que lo investigan, que hizo lo correcto al acuatizar su avión en el río Hudson, una mañana de Enero de 2009, con 155 personas a bordo. Parafraseando a cierto presidente, Sully sostiene que ningún piloto serio y experimentado se levanta en la mañana pensando en joder su vuelo.
Veterano de la aviación militar y civil, Sully cuenta con una intachable experiencia de décadas. En parte por ello se inicia la investigación federal a su aparentemente arrebatada decisión de bajar el avión en medio del río en lugar de regresar al aeropuerto de donde acababa de despegar en Nueva York, después de que una parvada de gansos chocó con la nave, inutilizando los dos motores.
La película desarrolla exitosamen
Sully, como nos lo muestra el prácticamente infalible narrador Eastwood y en la confiable piel de Hanks, es un modelo de profesionalismo, como uno esperaría que fueran todos los pilotos de avión. La película funciona a la perfección y nos provoca las emociones y reflexiones correctas; igualmente un modelo de profesionalismo. Como uno esperaría que fueran todos los cineastas.
