Con tanta película buena por estrenar, nuestros exhibidores locales no se hincan ante la tempestad (ni la tormenta de nieve del jueves) y deciden cambiar unos churros por otros. En consecuencia, mi única ida al cine fue para quitarme la curiosidad de Cloverfield. Quién me manda, teniendo Gángster Americano y Rambo 4 en cartelera...
Y como Cloverfield ya ha sido reseñada y comentada en todos los foros de esta red, y a mí no me gustó tanto después de todo, prefiero republicar mi crítica de The Punisher: El Castigador, que disfruté en su momento y hoy domingo volví a ver en TV Azteca, con comerciales y todo. Así de entretenida es. Claro que tampoco molesta ver a Rebecca Romijn en calzones... Sólo me resta preguntar: ¿qué pasó con la secuela?
The Punisher: El Castigador **1/2
(The Punisher, EUA, 2004) Clasificación ‘B-15’
Por: Joel Meza
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Basada en la historieta norteamericana The Punisher, El Castigador cuenta la historia de un ex-soldado, ex–agente del FBI y ex–güero, que decide tomar la ley en sus manos cuando su familia es asesinada por criminales. La premisa no es nada original, ni para el mundo de las historietas, que a fines de los treintas del siglo XX nos presentó a Batman, el incógnito vengador original, ni para el cine, que a inicios de los setentas hiciera lo propio en la figura de Charles Bronson que, nadie mayor de 40 años me podrá negar, sigue siendo el Vengador Anónimo por excelencia. Con estos antecedentes y muy poco más, ya que el mencionado cómic no es realmente muy popular en nuestro país, El Castigador es una cinta dirigida a adultos y adolescentes mayores que se deja ver bastante bien, en principio gracias a su reparto, encabezado por Tom Jane como el héroe del título y John Travolta como el malo Sr. Saint.
El Castigador, primera cinta de Jonathan Hensleigh, el guionista de Hulk (EUA, 2003), realmente no arriesga nada. Su valor, en todo caso, está en la oscuridad con que se aborda la fórmula, si tomamos en cuenta su origen de historieta que, por su nombre genérico en Inglés, se supone sea cómico. Los golpes, enfrentamientos y muertes aquí son sanguinarios y hasta obligatorios, y tanto Jane como Travolta encuentran la nota correcta para sus personajes. En un guión que se pierde hacia el final, llegando incluso a olvidar una de las subtramas, la del lavado de dinero por parte de los hermanos Toro (el telenovelero Eduardo Yáñez en plan de berrinchudo mafioso), o que le apuesta a la improbabilidad del proceder de Saint junto con su esposa y sus guaruras, que se entretienen en el cine o en la cantina ante la amenaza de un asesino (bueno, otro más) suelto, El Castigador se salva por escenas como el inspirado enfrentamiento entre Saint y su guarura mayor (“¿Por qué me estás matando?”), o los intercambios entre el protagonista y sus tres descarriados vecinos. En resumen, El Castigador se brinca, además de la ley y un par de subhistorias, la lógica de su premisa, pero pone la atención necesaria a sus personajes secundarios, que resultan interesantes y hasta entrañables. Si no, intente usted no desviar la mirada cuando en cierta escena se mezclan un guarura despiadado, un amigo leal, aretes faciales y unas pinzas en las manos equivocadas.
(Publicado originalmente el 18 de Junio de 2004 en La Voz de la Frontera.)
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domingo, 17 de febrero de 2008
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