(Terminator: Genisys, EUA 2015) Clasificación México ‘B-15’/EUA ‘PG-13’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
“Terminator: Génesis”, la quinta entrega de la serie, inicia básicamente como las dos primeras (Terminator, EUA 1984 y Terminator 2: Día del Juicio, EUA 1991). En Los Ángeles, en el año 2029, un robot Terminator es enviado a 1984 para matar a Sarah Connor antes de que sea mamá de John, el líder de la resistencia en la guerra de humanos contra máquinas pensantes. John Connor (ominoso Jason Clarke) contraataca, enviando también al pasado a un soldado para proteger a Sarah. Sólo que esta vez, cuando Kyle Reese, el soldado, llega a 1984, el pasado no es como se supone que era. Sarah no sólo lo está esperando y sabe todos los detalles de la futura guerra y la misión de Kyle (que incluye, por cierto, ser el papá biológico de John); también tiene su propio Terminator particular, un avejentado robot con piel de Arnold Schwarzenegger, que la ha cuidado desde niña, esperando el momento en que pasado, presente y futuro se junten para prevenir la guerra de robots contra humanos.
¿Qué ocurrió? ¿Por qué Sarah Connor y su historia no son como en las cuatro películas anteriores? El director Alan Taylor, a partir de un guión de Laeta Kalogridis y Patrick Lussier, nos pone al tanto de las razones, haciendo que el personaje de Schwarzenegger, “el Terminator bueno”, se convierta también en un experto en viajes en el tiempo, que da largas explicaciones sobre pasados y futuros cambiados, con líneas temporales alternas, en las que Kyle se encuentra atrapado. Para enderezar las cosas, ahora Sarah y Kyle tendrán que viajar al futuro, donde los espera el mismo Terminator bueno, más viejo y con más explicaciones.
Para que todo el desorden, los brincos temporales y las extensas exposiciones de Arnold no nos hagan pensar que entramos por error a “Volver al futuro 2” (Arnold como el “Doc. Brown”, en este caso), no puede faltar un Terminator malo que quiere despacharse a Sarah (una divertida Emilia Clarke) y a Kyle (desabrido Jai Courtney). Así que nuevamente se recicla al robot de metal líquido del segundo episodio y, de la misma manera, se recicla una y otra vez a lo largo de la película, el inútil método de tratar de detenerlo disparándole con armas comunes, haciéndole chicos hoyotes que se cierran solitos, muy impresionantes cuando los vimos la primera vez en 1991 pero a estas alturas, la verdad, resultan muy aburridos.
Creo que ése es el principal problema de “Terminator: Génesis”: las insistentes referencias a las dos primeras películas de la serie (alguien diciendo “ven conmigo si quieres vivir”, el aferrado Terminator malo, los malos chistes del Terminator bueno, el famoso “I’ll be back”) que no sirven sino para hacernos recordar que, al menos con el Terminator, todo tiempo pasado fue mejor.
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jueves, 16 de julio de 2015
lunes, 3 de agosto de 2009
Terminator La Salvación ***
(Terminator Salvation, EUA 2009) Clasificación 'B-15'
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Más que una reseña, van mis consideraciones sobre esta cuarta entrega de la serie de Terminator.
Me gustó Terminator La Salvación. Como realmente no recuerdo nada de Los Angeles de Charlie, excepto el rítmico trasero de Cameron Díaz, creo que puedo decir que la gracia del mentado McG, director de aquella y ésta es montar escena de acción tras escena de acción, basado, al parecer, en la premisa de que para que haya acción tiene que haber al menos un robot en pantalla: Cada vez que se empieza a atorar la trama, de alguna orilla aparece algún robot, cada uno con distinta forma que puede ser un humanoide, una nave, un brazo, una culebra... a chiflar la borrega, recordándome el mote con que rebautizamos en su momento la película original de 1984: Aferreitor.
He leído quejas (Diezmartínez, Ebert) sobre la seriedad con que se aborda la franquicia del Terminator en esta ocasión y comparada con las tres películas anteriores, salpicadas a partir de la primera y de manera creciente, de buen humor y finalmente franca comedia. Mire: McG sí se toma muy en serio todo el asunto pero cumple con los tres requisitos que le había puesto antes de verla:
1. Que salgan robots asesinos al por mayor (bueno, creo que sólo los ví matar como a tres personas, pero sí me dieron ansias).
2. Que alguien diga "I'll be back".
3. Que aparezca Ah-nold (definitivamente no sería Terminator si no apareciera Arnold Schwarzenegger; viva la tecnología que hizo posible una de las mejores secuencias de Terminator La Salvación).
Tres disfrutes adicionales:
1. Ver cómo el equipo dirigido por McG logró que los robots con forma humana y las navecillas -y navezotas- robots se vieran como, pero mejorando, los de Stan Winston (a quien está dedicada la cinta, con justicia) en los flashbacks/flashforwards de la primera película de Cameron. Tengo entendido que Winston sí alcanzó a trabajar en esta cuarta entrega antes de fallecer, aunque la ilusión de las proporciones en esas escenas del futuro en Terminator nunca me han parecido bien logradas (lo mismo en las secuencias de miniaturas en Aliens, también de Cameron y realizadas por Winston, por cierto). Recuerdo que cuando la ví no podía más que ver maquetas. En esta nueva versión de ese cercano mundo postapocalíptico, todo se ve muy creíble. Nuevamente, viva la tecnología.
2. Igualmente disfruté todas las referencias visuales a la primera película (un robot humanoide, rifle en mano, recorriendo la pantalla en primer plano; un pie mecánico aplastando un cráneo humano, etc.)
3. Bryce Dallas Howard como la esposa de John Connor. Qué puedo decir: lo mejor que ha hecho Ron Howard (y sé que al menos uno de mis cuatro lectores estará de acuerdo).
En cuanto a lo demás (John Connor, Kyle Reese, la resistencia organizada/desorganizada), creo que sirve para rellenar el espacio y mantener viva la franquicia, aunque el final sea muy obvio a este respecto. Veremos en unos años más qué se le ocurre a algún otro productor.
Domo arigato, Mr. Roboto,
Himitsu wo shiri tai.
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala
Más que una reseña, van mis consideraciones sobre esta cuarta entrega de la serie de Terminator.
Me gustó Terminator La Salvación. Como realmente no recuerdo nada de Los Angeles de Charlie, excepto el rítmico trasero de Cameron Díaz, creo que puedo decir que la gracia del mentado McG, director de aquella y ésta es montar escena de acción tras escena de acción, basado, al parecer, en la premisa de que para que haya acción tiene que haber al menos un robot en pantalla: Cada vez que se empieza a atorar la trama, de alguna orilla aparece algún robot, cada uno con distinta forma que puede ser un humanoide, una nave, un brazo, una culebra... a chiflar la borrega, recordándome el mote con que rebautizamos en su momento la película original de 1984: Aferreitor.
He leído quejas (Diezmartínez, Ebert) sobre la seriedad con que se aborda la franquicia del Terminator en esta ocasión y comparada con las tres películas anteriores, salpicadas a partir de la primera y de manera creciente, de buen humor y finalmente franca comedia. Mire: McG sí se toma muy en serio todo el asunto pero cumple con los tres requisitos que le había puesto antes de verla:
1. Que salgan robots asesinos al por mayor (bueno, creo que sólo los ví matar como a tres personas, pero sí me dieron ansias).
2. Que alguien diga "I'll be back".
3. Que aparezca Ah-nold (definitivamente no sería Terminator si no apareciera Arnold Schwarzenegger; viva la tecnología que hizo posible una de las mejores secuencias de Terminator La Salvación).
Tres disfrutes adicionales:
1. Ver cómo el equipo dirigido por McG logró que los robots con forma humana y las navecillas -y navezotas- robots se vieran como, pero mejorando, los de Stan Winston (a quien está dedicada la cinta, con justicia) en los flashbacks/flashforwards de la primera película de Cameron. Tengo entendido que Winston sí alcanzó a trabajar en esta cuarta entrega antes de fallecer, aunque la ilusión de las proporciones en esas escenas del futuro en Terminator nunca me han parecido bien logradas (lo mismo en las secuencias de miniaturas en Aliens, también de Cameron y realizadas por Winston, por cierto). Recuerdo que cuando la ví no podía más que ver maquetas. En esta nueva versión de ese cercano mundo postapocalíptico, todo se ve muy creíble. Nuevamente, viva la tecnología.
2. Igualmente disfruté todas las referencias visuales a la primera película (un robot humanoide, rifle en mano, recorriendo la pantalla en primer plano; un pie mecánico aplastando un cráneo humano, etc.)
3. Bryce Dallas Howard como la esposa de John Connor. Qué puedo decir: lo mejor que ha hecho Ron Howard (y sé que al menos uno de mis cuatro lectores estará de acuerdo).
En cuanto a lo demás (John Connor, Kyle Reese, la resistencia organizada/desorganizada), creo que sirve para rellenar el espacio y mantener viva la franquicia, aunque el final sea muy obvio a este respecto. Veremos en unos años más qué se le ocurre a algún otro productor.
Domo arigato, Mr. Roboto,
Himitsu wo shiri tai.
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