sábado, 30 de mayo de 2009

Mi casa es tu casa ("mee cah-sa es two cah-sa")

Hace unas semanas la ciudad de Urbana, Illinois, homenajeó a uno de sus hijos pródigos colocando una placa frente a la casa donde pasó su infancia. El homenajeado, Roger Ebert, crítico de cine para el periódico Sun Times de Chicago desde fines de los '60s.

Roger, además de publicar críticas semanales en ese periódico desde hace 40 años, tuvo un programa de televisión sobre crítica de cine (el primero de los Estados Unidos y posiblemente del mundo) junto con su colega, rival y posteriormente amigo entrañable, Gene Siskel del Tribune de Chicago, desde fines de los '70s hasta el año pasado, cuando Disney, la compañía productora, decidió cambiar el formato, después de un par de años de ausencia de Ebert, a causa de un problema de salud que le ha privado de la voz de manera indefinida. Anteriormente, Roger había conseguido sostener el programa después de un duro revés: la muerte de su amigo y contraparte Siskel, en 1999; el columnista del Sun Times Richard Roeper se convirtiría en su compañero y a menudo antagonista, en la tradición del celebrado programa de crítica de cine aunque, en mi opinión, sin la chispa de las discusiones televisivas originales de Siskel y Ebert.

Desde mediados de los '90s las críticas de Roger pueden leerse en Internet, primero en el sitio del Sun Times y ahora en rogerebert.com, junto con su popular sección Movie Answer Man, donde contesta preguntas de los lectores, siempre de una manera interesante y divertida.

El año pasado también marcó una nueva etapa en la carrera de Roger, con la publicación del primer artículo para su blog, Roger Ebert's Journal, donde aborda temas que le interesan, no necesariamente relacionados con el cine pero siempre desde su ilustrada óptica y con la prosa que me ha hecho su fiel lector desde 1996, cuando lo encontré por primera vez en el sitio de web del Sun Times. Claro que en ese entonces llegué a él con conocimiento de causa, ya que desde 1985 lo veía en su programa de televisión donde, por cierto, tuve mi primera exposición a la crítica profesional de cine.

Inspirado por el homenaje de su ciudad natal, Roger inició un modesto proyecto en su sitio de web, invitando a críticos de cine de Estados Unidos, Canadá y México, a compartir imágenes de sus hogares de la infancia. De entrada, aparecen las casas de algunos de sus colegas y amigos estadounidenses.
Tomándole la palabra, envié una foto familiar donde aparezco junto a mi señora madre, con hermanos y primos, frente a la casa donde pasé mis primeros años y a donde alguna vez regresé impactado del cine, después de ver al Increíble Profesor Zovek pelear contra Los Monstruos, a principios de los '70s.
No, estimado lector, ésos no son los monstruos.

Gracias a Roger Ebert por compartir e invitar a ser parte de su historia.

Nota: Si usted es crítico de cine, puede enviarle una foto de su primer hogar a Ebert a rjebert@yahoo.com y ser parte de la galería en rogerebert.com.

viernes, 29 de mayo de 2009

jueves, 28 de mayo de 2009

¡Felipe, saca el ale romulano y esconde los cochis!

Protagonistas de Star trek visitarán México en junio"Ton's qué, mi Spock, ¿te animas con un taco de carnitas?"
Notimex
El Universal
Ciudad de México, Jueves 28 de mayo de 2009, 09:19

"Como parte de la promoción del filme "Star trek" y reactivar la industria del entretenimiento en México, los protagonistas así como el director Jeffrey Jacob Abrams estarán aquí el próximo mes..."

Hombre, qué haríamos los mexicanos sin nuestros benefactores, los estudios hollywoodenses...

Pregunta (necia): ¿dónde están nuestras autoridades de Economía y Turismo para exigir a los corporativos extranjeros de entretenimiento que dejen de decir bembadas? ¡N'hombre!, hasta les damos piola con la nómina del gobierno federal: hace dos días el presidente recibió en su despacho y dio explicaciones de su proceder ¡a Wolverine!, beneficiando únicamente, hasta donde puedo ver, a Fox Filmed Entertainment.

No dudo que la semana que viene veamos en todos los periódicos y noticieros la cobertura de la visita de Kirk y Spock a Felipe (¿"explorando nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones"?), ahora para beneficio único de Paramount Pictures.

¿Reactivar la industria del entretenimiento en México? Desde que se abrieron los cines después de la "contingencia" no he dejado de ver salas llenas los fines de semana y los miércoles, como de costumbre, sin necesidad de visitas de actores extranjeros al presidente.

Otra muestra de ineptitud, desconexión con el país y desinterés totales de nuestros funcionarios, es la ausencia de acción por parte de gobiernos federal y estatales en el asunto de las compañías navieras que por sus pistolas decidieron vetar los puertos mexicanos desde hace un mes, dejando sin ingresos a miles de prestadores de servicios y productos en esas ciudades. Un ejemplo de la incongruencia: cuando en abril no había ni un solo caso, NI UNO SOLO, de influenza humana/porcina/aviar/anote-aquí-el-animal-que-odie en Baja California, las compañías de cruceros extranjeros prohibieron a sus barcos atracar en Ensenada y en su lugar ahora llevan a sus pasajeros a visitar San Diego, California, unas millas al norte. ¿Sabía usted que el primer caso reportado en EUA de influenza humana/de-cochi/de-pollo se detectó en San Diego, y todavía más, en abril había alrededor de 40 casos confirmados sólo en San Diego? y no había que hacer ninguna investigación exhaustiva: ¡bastaba ver las primeras planas de los periódicos estadounidenses! ¿La diferencia? De manera simplista, diría que los primos aplicaron la máxima de "no hagas pedo y el pato es tuyo". Pensando como buen mexicano, diría (gritaría): ¡Compló!

Otra pregunta (necia): ¿pos qué traes, Felipe?

miércoles, 27 de mayo de 2009

I Love You, Man***

(EUA, 2009) Clasificación 'B-15'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

"All the world's indeed a stage
And we are merely players,
performers and portrayers."

Limelight, de Neil Peart (Rush)

Ah, qué bonito es cuando las comedias románticas siguen bien la fórmula: el muchacho y la muchacha se conocen, puede que se caigan mal al principio, luego se enamoran y todo marcha sobre ruedas, pero uno de los dos descubre "el secreto" que los separará... hasta que ocurra "el redescubrimiento" que arreglará las cosas. El muchacho dirá el elusivo "te amo" (legado de John Wayne a Hollywood: que los hombres no puedan soltar la frasecita, sin duda), la muchacha se emocionará como no tiene usted idea, vivirán felices para siempre y nosotros nos reiremos, nos emocionaremos y suspiraremos, no necesariamente en ese orden e incluyendo a los hombres que vemos la película. Faltaba más.

Justo eso pasa en I love you, man. Primero conocemos a Peter, un buen tipo que está comprometido para casarse con la bella pero terrenal Zooey. Aunque Peter es tan buen mozo, Zooey tiene una sola duda (mujeres, mujeres...). ¿Dónde están los amigos de su prometido? Bueno, resulta que no tiene ninguno, ya que ha dedicado su vida a sus novias de adolescencia y ahora a su trabajo. Zooey entiende perfectamente, ya que Peter es el novio perfecto. Pero... ¿a poco no sería bonito que tuviera un mejor amigo que pudiera ser su padrino de bodas? Claro que Peter tiene papá y hermano, con los que se lleva perfectamente, pero en la tradición estadounidense (al menos en las películas) el padrino debe ser el mejor amigo del novio. De ahí el nombre en Inglés, supongo: "best man" (aunque, como dice Jerry Seinfeld, o George Carlin, no recuerdo: si en la boda hay un novio y un "best man", el mejor hombre, pues, ¿por qué la novia se está casando con el otro?).

Pero espere, estimado lector. Los elementos de la comedia romántica todavía no aparecen. No, la pareja protagónica de I love you, man, no son Peter y Zooey, sino Peter y... su mejor amigo. Bueno, cuando lo encuentre, esto es. Lo que sigue a este planteamiento es una serie de "audiciones" donde Peter usa los clasificados para salir con distintos hombres en "citas de hombre", con el objetivo de conocer al mejor amigo. (Ah, qué gringos tan complicados. Hace algunos años leí un anuncio de un curso en alguna ciudad de California para aprender a tocar a otras personas. Y por tocar, realmente querían decir tocar, es decir, estirar la mano y ponerla sobre, digamos, el hombro de otra persona para hacer contacto humano...)

Estas breves escenas son divertidas pero empiezan a hacerse cansadas después del tercer candidato. Afortunadamente es cuando la película nos presenta (y le presenta a Peter) al baquetón de Sidney. Desde que lo vemos por primera vez, de entrada, Sidney nos cae re-bien y podemos imaginar que tendremos otra versión de la pareja dispareja: Peter es el adulto serio y organizado, Sidney el eterno adolescente. ¿Duda usted que la simbiosis cambiará para bien la vida de ambos y se convertirán en los mejores amigos para siempre?

Por supuesto, uno no va a ver comedias románticas, así sean de hombre con hombre, esperando que la fórmula sea reinventada; después de todo, el chiste no está en el chiste mismo, sino en cómo se cuenta y I love you, man lo cuenta muy bien. Peter no es un personaje ridículo ni extremoso, simplemente es un buen tipo que tiene una excelente relación con su novia, con sus padres, hermano y con sus compañeras de trabajo. Sidney, por otro lado, es ese amigo que todos tenemos o hemos tenido alguna vez, que va por el mundo sin ocuparse de convencionalismos y aunque sabemos que trabaja en algo, realmente su vida no gira en torno a su trabajo, sino al disfrute total (adolescente eterno, ¿no le dije?).

Creo que el secreto para que I love you, man funcione tan bien, está en el inspirado reparto y en la nada estorbosa dirección de John Hamburg, que también escribió el guión. Paul Rudd, como Peter, confirma una vez más su buen tino para la comedia discreta. Confieso que la primera vez que lo noté fue en Virgen a los 40, como el perfecto degenerado amigo del protagonista, aunque me dí cuenta que lo había visto ya en Anchorman: The Legend of Ron Burgundy, también haciendo segunda al personaje central. Luego, ya con conocimiento de causa, ví cómo su personaje en Knocked Up daba el soporte correcto a la historia principal. En las tres películas Rudd nunca está de más ni de menos y no creo que sea casualidad que generalmente su personaje -secundario- tenga una escena para él, que se entrama muy bien con el resto de la historia. No me extraña que por fin sea "el muchacho" de la película.

En cuanto a Sidney, no recuerdo haber visto antes al grandote, desgarbado y desenfadado Jason Segel. Dicho lo cual, claro que lo he visto, en uno de esos amigotes que he ido coleccionando en mi paso por este mundo. Por ahí me queda todavía, para fortuna mía, alguno de esos niñotes con quienes, independientemente de sus responsabilidades en la vida, una cerveza, una pizza y un buen disco de rock son el nirvana.

Así, cuando Sidney finalmente logra el milagro de que Peter se abra y reciba en su vida al "mejor amigo", ni su prometida Zooey (interpretada por Rashida Jones -viva el mestizaje, por cierto), ni nosotros, vemos más que sinceridad en la culminante expresión de amor del uno al otro. Hombre, hasta el pretendiente homosexual de Peter se conmueve, faltaba más.

Nota 1: Deliberadamente he dejado fuera de la reseña el título para México, Te amo, brother. Qué, ¿se supone que ahora todos somos barriobajeros fresas? ¿Qué tenía de malo Te amo, hombre?
Nota 2: Cuando Peter y Sidney se encierran a oir rock, de veras oyen rock: hay que verlos cantar y bailar con Rush en vivo, nada menos.

lunes, 25 de mayo de 2009

¡Los mexicanos y Wolverine salvando al mundo!

Wolverine visita a Calderón en Los Pinos
Redacción
El Universal
Ciudad de México Lunes 25 de mayo de 2009, 22:14

"El actor Hugh Jackman y ejecutivos de Fox Filmed Entertainment, productora de la película X-Men, Origins: Wolverine, visitaron al presidente Felipe Calderón en la residencia oficial de Los Pinos.

En la reunión, el actor australiano expresó su reconocimiento a México por la manera en que enfrentó la contingencia sanitaria, derivada de la influenza A/H1N1."

Mire, ni quisiera comentar esta nota porque lo ridículo de la situación (un actor australiano, sin mayor autoridad que la que le pueda dar su trabajo en la pantalla, avalando el proceder de Felipe...) es ya de por sí insultante (no pago mis impuestos para que el presidente salude en sus horas de trabajo a actores de moda, para acabar pronto).

A ver, dos cosas:
1. ¿Cuál fue el monto de las inversiones anunciadas de Fox Filmed Entertainment para México durante la reunión con Calderón?

2. ¿Cuáles fueron los incentivos fiscales y de infraestructura anunciados por Calderón para reactivar la producción fílmica en el país y conseguir que, entre otras cosas, Fox regrese a México después de haberse ido de Baja California (y que conste que no es por ser intrigoso) precisamente a Australia?

Como sé que la respuesta a ambas preguntas es "nada", al menos espero que Jackman le haiga regalado boletos a Calderón para la función. Aquí la nota completa de El Universal.
Y acá la nota de seguimiento.
No cabe duda: hombre blanco barbado...

domingo, 24 de mayo de 2009

Slumdog Millionaire/Quisiera Ser Millonario **

(Slumdog Millionaire, RU 2008) Clasificación 'B'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala(***NOTA: SE REVELAN DETALLES DE LA TRAMA***)
Una noche cualquiera.
- Papá, cuéntame un cuento.
- Había una vez una niña que usaba una capa roja con gorrito; todos le decían Caperucita Roja. Un día atravesó el bosque para llevarle a su abuelita una canasta con panecitos y fruta. Un lobo se le adelantó en el camino, se comió a la abuelita, se puso sus pijamas y se metió en su cama. Cuando llegó Caperucita Roja, el lobo fingió ser la abuelita. La miope y confiada niña preguntó "¿Por qué tienes esos dientes tan grandes?" "¡Para comerte mejor!" rugió el lobo y se la tragó en un santiamén. Más tarde llegó el guardabosques, abrió la panza del lobo con un hacha y rescató a Caperucita Roja y a su abuelita. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
- Papá... ¿los lobos se comen a las niñas y a las abuelitas?
- No, hijo, es un cuento.
- Buenas noches, papá.
- Buenas noches, hijo.

La siguiente noche.
- Papá, cuéntame un cuento.
- Había una vez dos hermanitos muy pobres, Hansel y Gretel, que se perdieron buscando comida y llegaron a una cabaña completamente hecha de dulce. Las paredes eran de turrón; las ventanas y las puertas, de chocolate; el techo, de galleta... Hansel y Gretel entraron en la casa y como tenían mucha hambre empezaron a comerse las ventanas y las paredes, hasta que entró una bruja, que al descubrirlos los encerró en una jaula, de la que no podían salir de lo gordos que se habían puesto. La bruja empezó a preparar una olla para cocinarlos y comérselos, pero al abrir la jaula se resbaló y Hansel y Gretel pudieron escapar y corrieron hasta su casa con sus papás. Y vivieron felices para siempre.
- Papá... ¿las brujas se comen a los niños?
- No, hijo, las brujas no existen, es un cuento.
- Buenas noches, papá.
- Buenas noches, hijo.

Otra noche más.
- Papá, cuéntame un cuento.
- Había una vez dos hermanitos muy pobres, Jamal y Salim...
- ¿Como Hansel y Gretel?
- No, hijo, eran más pobres y vivían en la India, pero podían haber vivido en cualquier pueblucho o cualquier ciudad perdida mexicana. Ahí jugaban en medio de la basura y las letrinas, cuando no estaban en la escuela memorizando mal Los Tres Mosqueteros. Un día unos fanáticos religiosos mataron a la mamá de Jamal y Salim y los niños se quedaron sin casa y sin comida, por lo que tuvieron que irse a vivir, si se le puede decir así, en medio del basurero. Ahí los recogió un señor que los llevó a vivir con otros niños muy pobres también, a un ranchito fuera de la ciudad, donde les dio mucha comida y un petate para dormir, además de enseñarles a cantar. Jamal y Salim pensaron que qué bueno era ese hombre, que durante el día llevaba a todos los niños a la ciudad y los dejaba en los cruceros más transitados, para pedir limosna. Una noche, de regreso en el "orfanatorio", el señor le quemó los ojos a uno de los amigos de Jamal y Salim, para que la gente le diera más limosna por lástima. Cuando el señor estaba a punto de quemarle los ojos a Jamal, Salim le echó ácido en la cara a uno de sus captores y escaparon en un tren. Los señores del orfanatorio no los pudieron atrapar, pero se quedaron con Latika, una amiga de Jamal y Salim que también había perdido a su mamá a manos de los fanáticos religiosos.

Jamal y Salim ya no pudieron regresar a la escuela y crecieron trabajando en muchas cosas ilegales y robando comida, porque no sabían hacer nada más. Un día, cuando eran ya unos muchachos, se propusieron rescatar a Latika de las garras de los señores que les quemaban los ojos a los niños. A Latika no se los quemaron, pero la convirtieron en prostituta y así le podían sacar más dinero. Cuando estaban a punto de rescatarla, aparecieron los hombres malos, incluyendo al que Salim le había quemado la cara años antes en el orfanato. Jamal y Latika creyeron que todo estaba perdido pero Salim sacó una pistola de entre sus ropas y mató al jefe de los malos. Huyeron y para protegerse, Salim se puso al servicio de un narcotraficante muy poderoso, no sin antes violar a Latika a punta de pistola, lo que rompió el corazón de Jamal, que estaba enamorado de Latika desde que eran niños. Jamal no volvió a ver a Salim y a Latika, quienes se fueron a vivir con el poderoso narcotraficante.

Un día, el pobre Jamal, que trabajaba de mandadero en una compañía telefónica porque no tenía mayor instrucción, entró a un concurso de la televisión donde podía ganarse veinte millones de rupias. Con ese premio soñaba en rescatar a la bella Latika de ser la amante piruja del narcotraficante y también librarse de su hermano y de la mierda que lo rodeaba desde niño.

Aunque Jamal nunca volvió a la escuela desde que su mamá fue asesinada por ser musulmana, todas las preguntas del concurso eran muy fáciles y estaban relacionadas directamente con eventos traumantes de su infancia. Además, se las preguntaron en el orden en que cada cosa le fue pasando en la vida, lo que hizo más fácil que Jamal contestara todo correctamente y se ganara los veinte millones de rupias. Latika se enteró de que Jamal ahora era millonario y escapó de las garras del narcotraficante, dejando a Salim detrás para que se mataran entre ellos, literalmente en un baño de sangre y rupias.

Jamal, ahora millonario, se dio cuenta que la vida seguía siendo una letrina gigante y que nunca podría limpiarse toda la mierda en la que se sumergía una y otra vez; entonces se fue muy triste a la estación del tren, a escaparse una vez más, pero Latika pudo encontrarlo, se besaron y bailaron alegre música de la India, muy contentos de estar juntos otra vez, con un montón de extranjeros, todos seguramente felices de estar junto a un millonario analfabeta lleno de resentimiento y a una prostituta tan sana y tan bonita. Y vivieron felices para siempre, con el recuerdo de esos niños huérfanos y desnutridos que fueron alguna vez.
- Papá... ¿existen los fanáticos religiosos, los abusadores de niños, los tratantes de blancas, los narcotraficantes, los asesinos a sueldo?
- Sí, hijo, pero éste es un cuento. ¿No oíste que Jamal al final se hizo millonario y se puso a bailar muy feliz con la hermosa Latika y con muchos extranjeros convenencieros?
- Papá ¿existen los extranjeros convenencieros?
- ... sí, hijo... pero éste es un cuento...
- ¿Quién te lo contó?
- ... Danny Boyle...
- ... buenas noches, papá...
- ...

sábado, 23 de mayo de 2009

La Tierra ***

(Earth, RU, Alemania, EUA 2007) Clasificación 'A'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *MalaLa casa Disney se hace y nos hace un favor, regresando, después de varias décadas de ausencia, a los documentales sobre la naturaleza, los animales en el caso de La Tierra.

Si bien este largometraje de 96 minutos no es otra cosa que una versión extendida del capítulo "De polo a polo" y segmentos de otros ("Océanos" y "Lluvia", tengo entendido) de la serie de once documentales Planeta Tierra, producida por la BBC en 2006, se agradece la oportunidad de presenciar las magníficas imágenes en la pantalla grande.

Verá usted: he disfrutado dicho capítulo, en DVD, varias veces junto a mis hijos. Con el estreno de La Tierra y sin saber que ya conocíamos casi todo el material, nos enfilamos al cine y puedo decir que ninguno protestamos ni salimos defraudados al encontrar las mismas historias en versiones extendidas (mi hija de dos años exclamó al final: "¡Otra vez!").

Las historias de supervivencia de las distintas especies siguen siendo impactantes cada vez que lo veo y en particular, la versión de cine tiene tres secuencias nuevas para nosotros que nos dejaron boquiabiertos: la migración de las ballenas jorobadas, con madre y bebé nadando en aguas templadas y cristalinas; una parvada de grullas remontando los Himalayas en una increíble y emocionante demostración de tenacidad (hubo aplausos) y tal vez la más impactante de todas, un enorme gran tiburón blanco saltando completamente fuera del agua para devorar de un mordisco a una foca (ahora entiendo por qué Diezmartínez ya ha incluido esta escena en sus Fotogramas de 2009).

La nueva narración en Español (por Mario Arvizu) sigue la misma línea del DVD R4 (por Simón Poland), aunque con un poco más de humor, seguramente apelando a las familias que busquen esta película bajo el sello Disney (Disney Nature, con todo y logo de paisaje ártico -tal vez antártico- que recuerda el nuevo logo animado de la casa del Ratón Miguelito).

Espero que este estreno signifique el reestreno, al menos en formato casero, de todos esos documentales sobre animales que Disney presentó en su momento en cine y después en televisión y que pareció olvidar en los últimos... treinta años. En serio: de ésto, no hay todos los días.