viernes, 14 de agosto de 2009

¿A dónde va Disney?/II: Atlantis, El Imperio Perdido ***

Nota: A diferencia de la primera entrada de esta serie, lo que sigue no es un artículo publicado en el momento del estreno de la película, sino más bien mis impresiones, que compartí por correo electrónico con Ernesto Diezmartínez después de verla en el cine, como era mi costumbre en ese entonces (en retrospectiva, creo que ahora entiendo por qué mi crítico de cabecera me animó a publicar en algún medio impreso: para que lo dejara en paz con estas reseñas exclusivas...). Nótese, al final, mi optimista predicción del camino que pensaba que Disney tomaría en esta primera década del siglo XXI.
(Atlantis: The Lost Empire, EUA 2001) Clasificación 'AA'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Atlantis resulta muy efectiva en el primer intento de Disney por apelar al mercado adolescente con animación. Tal vez la confusión de ser "Disney's" hace que las salas se llenen de papás con niños menores de 8 años (en la función de ayer éramos como dos adultos por cada cuatro niños, la mayoría chiquitos... por supuesto que los adolescentes NO van al cine con sus jefes), pero le dieron PG por varias escenas de violencia y creo que -para variar- está bien clasificada.

El estilo de dibujo y animación le debe más al comic moderno que al cine tradicional de Disney y las escenas de acción son espectaculares, si bien algunas extremadamente violentas. Te recomiendo que la veas primero antes de llevar a Viridiana, no vaya a ser.

Michael J. Fox en la voz del héroe y James Garner como el capitán de la expedición se avientan al ruedo de las animaciones con buen resultado, en una película de acción con comedia moderada, sin animales parlantes ¡y sin canciones!

Se me hace que después de ésta, Disney se va a aventar una para toda la familia y otra así cada año. El resultado mostrado en Atlantis no es para menos.

jueves, 13 de agosto de 2009

Cómo perder a tus amigos **

(How to Lose Friends & Alienate People, UK 2008) Clasificación 'B-15'
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Un archiconvencional melodrama-de-cajón-para-comedia-romántica ahoga lo que, se adivina, podía haber sido una irreverente exposición satírica del mundo del periodismo de espectáculos en los Estados Unidos, al estilo de The Devil Wears Prada con el periodismo de las modas (que también, por cierto, sufrió de las convenciones de la comedia romántica, pero tiene a su favor sacar todo el jugo a Meryl Streep; acá, Jeff Bridges en un papel similar y bueno como es, sólo aparece en la película porque, supongo, es Jeff Bridges).

La única razón para ver Cómo perder a tus amigos: Simon Pegg. Más específicamente, la escena donde Simon Pegg berrea, a todo lo que su alcoholizado ser le permite, en una celebración del 4 de Julio en una finca campirana neoyorquina, "¡ENGA-LAND! ¡ENGA-LAND! ¡ENGA-LAND! ¡¡¡Oi, Orlando, tú eras Inglés!!!"

Busqué el clip en los sitios usuales de videos compartidos, sin éxito, para publicarlo aquí. Así que le recomiendo lo que hice yo, estimado lector: rentarla barata ($15 pesos en mi caso -apenas poco más de un dólar) para carcajearse con esa escena. Si gusta, revise el resto. Danny Huston siempre me hace sonreir, Kirsten Dunst siempre es agradable y Megan Fox se ríe de Megan Fox.

domingo, 9 de agosto de 2009

¿A dónde va Disney?/I: Peter Pan: El regreso al País de Nunca Jamás **

Con este artículo inicio una pequeña revisión del rumbo que Disney ha tomado a lo largo de los años; intentaré, como consecuencia, encontrarle sentido a mis impresiones del estreno más reciente de la legendaria casa de animación: Bolt. Espero sea de su interés.
(Return to Never Land, EUA, 2002) Clasificación ‘AA’
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Peter Pan vuelve a la pantalla grande después de 49 años, en una innecesaria secuela al clásico animado, también de la casa Disney. Esta vez los ejecutivos de la poderosa productora parecen haber decidido que el público del siglo XXI ha cambiado bastante como para aceptar la inocencia del cuento original, así que han introducido un conflicto real en una historia de hadas: la guerra. ¿Valía la pena?

Hay una razón por la que Peter Pan, personaje e historia han funcionado siempre, desde su estreno en los escenarios de Londres en 1904: la simplicidad. La historia de un niño que no quiere crecer ideada por Sir James M. Barrie nunca ha sido compleja. En la adaptación más famosa, la citada versión de Disney de 1953, el conflicto de Wendy es presentado simplemente así: ha llegado su última noche en el cuarto de los niños. ¿Por qué entonces insertar a Wendy y a Jane, su hija, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial? Para quienes sabemos lo que dicha guerra significa, no es nada grato ver en pantalla bombardeos y niños aterrorizados corriendo por las calles, cuando lo que buscábamos era una aventura de nuestro querido Peter Pan. Tengo una amiga cinéfila de hueso colorado que sin embargo se rehúsa sistemáticamente a ver cintas de guerra por el impacto que le causan. Puedo imaginar su reacción al acompañar a su hija a ver esta película sin la advertencia de las escenas iniciales.

Es cierto que una vez trasladada la acción a Nunca Jamás las cosas cambian. O mejor dicho, no cambian: Garfio (en esta ocasión y con justicia el excelente Loco Valdés en Español) continúa sus planes para acabar con Peter Pan, mientras algún hambriento animal lo persigue por media isla. Los Niños Perdidos aún lo están, las sirenas le tiran el chon (o mejor dicho las aletas) a Peter, y los indios... este... los indios brillan por su ausencia. ¿Otra historia revisada ante la corrección política de los Estados Unidos? Fuera de este pequeño gran detalle, las aventuras son muy similares a la primera película, historia reciclada al fin. Por lo mismo, el regreso a Londres es inevitable. Si la elección fuera mía, yo me quedaría en Nunca Jamás a buscar a la desaparecida Princesa Tigrilla. Y mandaría a Peter Pan a rescatar de los bombardeos al resto de la familia.
(Publicado originalmente el 10 de abril de 2002, en La Voz de la Frontera.)

viernes, 7 de agosto de 2009

¡Tómense el día libre!

Otra razón para que las distribuidoras reestrenaran películas en cine. Imaginen la escena en una pantalla gigante, en un cine repleto...
R.I.P., John Hughes.

lunes, 3 de agosto de 2009

Terminator La Salvación ***

(Terminator Salvation, EUA 2009) Clasificación 'B-15'
Calificaciones: ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Más que una reseña, van mis consideraciones sobre esta cuarta entrega de la serie de Terminator.

Me gustó Terminator La Salvación. Como realmente no recuerdo nada de Los Angeles de Charlie, excepto el rítmico trasero de Cameron Díaz, creo que puedo decir que la gracia del mentado McG, director de aquella y ésta es montar escena de acción tras escena de acción, basado, al parecer, en la premisa de que para que haya acción tiene que haber al menos un robot en pantalla: Cada vez que se empieza a atorar la trama, de alguna orilla aparece algún robot, cada uno con distinta forma que puede ser un humanoide, una nave, un brazo, una culebra... a chiflar la borrega, recordándome el mote con que rebautizamos en su momento la película original de 1984: Aferreitor.

He leído quejas (Diezmartínez, Ebert) sobre la seriedad con que se aborda la franquicia del Terminator en esta ocasión y comparada con las tres películas anteriores, salpicadas a partir de la primera y de manera creciente, de buen humor y finalmente franca comedia. Mire: McG sí se toma muy en serio todo el asunto pero cumple con los tres requisitos que le había puesto antes de verla:

1. Que salgan robots asesinos al por mayor (bueno, creo que sólo los ví matar como a tres personas, pero sí me dieron ansias).

2. Que alguien diga "I'll be back".

3. Que aparezca Ah-nold (definitivamente no sería Terminator si no apareciera Arnold Schwarzenegger; viva la tecnología que hizo posible una de las mejores secuencias de Terminator La Salvación).

Tres disfrutes adicionales:
1. Ver cómo el equipo dirigido por McG logró que los robots con forma humana y las navecillas -y navezotas- robots se vieran como, pero mejorando, los de Stan Winston (a quien está dedicada la cinta, con justicia) en los flashbacks/flashforwards de la primera película de Cameron. Tengo entendido que Winston sí alcanzó a trabajar en esta cuarta entrega antes de fallecer, aunque la ilusión de las proporciones en esas escenas del futuro en Terminator nunca me han parecido bien logradas (lo mismo en las secuencias de miniaturas en Aliens, también de Cameron y realizadas por Winston, por cierto). Recuerdo que cuando la ví no podía más que ver maquetas. En esta nueva versión de ese cercano mundo postapocalíptico, todo se ve muy creíble. Nuevamente, viva la tecnología.

2. Igualmente disfruté todas las referencias visuales a la primera película (un robot humanoide, rifle en mano, recorriendo la pantalla en primer plano; un pie mecánico aplastando un cráneo humano, etc.)

3. Bryce Dallas Howard como la esposa de John Connor. Qué puedo decir: lo mejor que ha hecho Ron Howard (y sé que al menos uno de mis cuatro lectores estará de acuerdo).

En cuanto a lo demás (John Connor, Kyle Reese, la resistencia organizada/desorganizada), creo que sirve para rellenar el espacio y mantener viva la franquicia, aunque el final sea muy obvio a este respecto. Veremos en unos años más qué se le ocurre a algún otro productor.

Domo arigato, Mr. Roboto,
Himitsu wo shiri tai.

jueves, 23 de julio de 2009

miércoles, 22 de julio de 2009

La Era de Hielo 1 y 3

La Era de Hielo 3 ***1/2
(Ice Age 3: Dawn of the Dinosaurs, EUA 2009) Clasificación ‘AA’
Calificaciones ****Excelente ***Buena **Regular *Mala

Qué Era de Hielo ni qué nada. Olvídese usted de tríos cursis de mamuts, tigres y perezosos (esa improbable idea no daba más que para una película). Nada de humanos mudos y chillones (ídem), ni reelaboraciones del arca de Noé (o al menos es lo que alcanzo a recordar de la segunda película, de la que esta tercera entrega tiene el buen tino de rescatar únicamente a esa pareja de zarigüeyas parlanchinas y cobardes).

Dirigida por Carlos Saldanha, La Era de Hielo 3 se convierte en la mejor de la serie al usar a sus personajes centrales simplemente como presentadores de la verdadera película: una especie de reelaboración de ese Mundo Perdido que nos ha maravillado en el cine desde sus inicios porque, ¿a quién no le gustan los dinosaurios? Además presenta a un nuevo personaje, Buck: una marmota tuerta básicamente tumbada del burro y que es una suerte de Capitán Ahab cruzado con el Stalker de Tarkovski, que no es nada sin su gran bestia blanca ni sin esa Zona de la cual sólo él conoce los secretos.

En el encuentro con el orate Buck (voz de Simon Pegg en Inglés), La Era de Hielo 3 se transforma en lo que adivino como el futuro de la serie. Pronostico al menos dos películas más en donde el mamut, el tigre y el perezoso continuarán sus viajes y se encontrarán con nuevos personajes excéntricos en escenarios exóticos, donde la historia girará frenéticamente en torno al invitado en turno. Vamos, una especie de Viaje a la Prehistoria (o Stone Trek, pues), donde ningún mamut ha ido antes.
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En cuanto a Scrat, la ardilla dientes de sable histérica que eternamente corretea a una nuez, aunque hacia la mitad se empieza a hacer cansado el asunto de enfrentarlo a una ardilla hembra, esta vez protagoniza un momento realmente inspirado al quedar atrapada, junto a la nuez y la otra ardilla, en burbujas flotantes de brea. Sí, todavía veremos más de esa ardilla y esa nuez.
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La Era de Hielo ***
(Ice Age, EUA 2002) Clasificación ‘AA’

La Era de Hielo llega como una muy agradable sorpresa de inicio de Primavera, y se convierte en la mejor opción de entretenimiento para los ociosos pequeños, ahora en vacaciones, y para los papás de los enanos, con doble trabajo por la misma razón. Una historia sencilla y sin pretensiones, donde la amistad y la buena voluntad deben triunfar, sirve como marco para una serie de escenas cómicas y de acción muy efectivas.

Destaca el doblaje al Español en los tres personajes principales, Jesús Ochoa como Manfred el mamut, Sergio Sendel como Diego el tigre dientes de sable y Carlos Espejel como Sid el perezoso. Los tres se lucen creando a sus personajes, pero es Carlitos Espejel quien parece haber encontrado finalmente su nicho, después de varios años de intentar infructuosamente hacer una carrera como actor adulto de comedia. Bien por el ex-Chiquidrácula.

En cuanto a la animación, esta vez el turno es de la 20th Century Fox de lanzarse al ruedo de la creación ayudada por computadora, instalándose ya como un serio contendiente. Dirigida por los animadores Chris Wedge y Carlos Saldanha, oscareados en 1998 por el corto “Bunny”, La Era de Hielo puede considerarse como el nieto en línea directa la seminal cinta Tron (1982), en la que Disney combinara acción viva con escenarios y personajes creados en la computadora. Wedge fue uno de los programadores de animación para este original concepto y ahora nos muestra cómo las cosas han cambiado en 20 años. Los personajes de la Era de Hielo, además de un diseño muy original, se mueven con una fluidez natural en escenarios muy bien logrados, especialmente aquellos donde aparece agua en movimiento. Viva la tecnología al servicio del arte.
(Publicada originalmente el 27 de marzo de 2002, en La Voz de la Frontera.)